Las Fuerzas Armadas redoblaron sus efectivos en una apartada región de Colombia en busca de dos peruanos, un canadiense y dos colombianos, que la víspera fueron secuestrados por la guerrilla del ELN, informó el sábado la Policía Nacional.

"Hay más de 500 hombres en la persecución" de los guerrilleros del Ejército de Liberación Nacional (ELN) que el viernes retuvieron a cinco trabajadores en zona rural del municipio de Norosí, departamento de Bolívar y a unos 435 kilómetros al norte de Bogotá, sostuvo en conversación telefónica con The Associated Press el director nacional de la Policía Antisecuestro, general Humberto Guatibonza.

La víspera, el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, informó que a la zona había sido enviado un batallón de fuerzas especiales compuesto por unos 250 efectivos. Horas antes, el presidente Juan Manuel Santos había escrito en su cuenta de Twitter que "estamos encima de los secuestradores del Sur de Bolívar. Fuerza Pública ya se movilizó y los tenemos en la mira".

Los secuestrados, precisó Guatibonza, son el canadiense Gernot Wober, los peruanos Javier Leandro Ochoa y José Antonio Mamani y los colombianos William Batista y Alexis López, quienes según las autoridades laboran para la empresa Gexplorer.

La zona donde fueron secuestrados los cinco hombres, agregó el alto mando policial, "es muy quebrada y hay mucha ciénaga", lo que dificulta la búsqueda de los retenidos y de los secuestradores.

En concepto de Guatibonza, el de los cinco empleados de Gexplorer "es un secuestro extorsivo", es decir, que para su liberación el grupo alzado en armas exigirá dinero.

Las labores de rescate son apoyadas por "aviones de reconocimiento y combate" de la Fuerza Aérea.

El sector donde se produjo el quíntuple plagio ha sido un fortín histórico del ELN.

El ELN es la segunda guerrilla de Colombia después de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y en sus filas, según cifras del gobierno, hay unos 1.500 combatientes.

Aunque no lo ha dicho de forma directa, el ELN ha insinuado su intención de adelantar un proceso de paz con el gobierno nacional tal como lo están haciendo desde agosto el Ejecutivo y las FARC.