Los funcionarios de la Reserva Federal calcularon muy mal en el 2007 la crisis económica que se avecinaba y cómo empujaría la economía estadounidense a su recesión más profunda desde la Gran Depresión, según las notas recopiladas en los encuentros de la Fed de ese año.

Las reuniones ocurrieron cuando el país se encontraba al borde de su peor crisis financiera desde la década de 1930. Al avanzar el año, los funcionarios de la Fed desviaron su atención del riesgo de la inflación a reconocer, poco a poco, la magnitud de la crisis.

A comienzos de septiembre del 2007, la Fed redujo las tasas de interés y adoptó medidas extraordinarias para fomentar el crédito y apuntalar la confianza en el sector bancario. Ese año, la crisis de la vivienda empeoró, los precios de las casas cayeron de forma notable y las hipotecas de alto riesgo pasaron a ser un activo tóxico.

Al aumentar los embargos hipotecarios, los bancos y fondos de inversión de alto riesgo que habían depositado grandes sumas en hipotecas de pobre calidad se encontraron acorralados por activos sin valor alguno. Muchos de ellos se vieron en apuros para obtener créditos a fin de pagar sus gastos. El daño llegó a los niveles más altos de Wall Street y cundió el pánico de que podría desplomarse el sector bancario estadounidense.

En la reunión de la Fed del 30 de octubre, Janet Yellen, entonces presidenta del Banco de la Reserva Federal de San Francisco, destacó que la economía encaraba crecientes riesgos, aunque no pronosticó consecuencias demoledoras.

"Creo que el resultado más probable es que la economía se inclinará hacia un aterrizaje suave", insistió Yellen.

Y Yellen no fue una excepción en aquel octubre sobre el futuro económico. En el mismo encuentro, el presidente Ben Bernanke destacó que el sector de la vivienda era "muy débil" y que el fabril había perdido fuerza, pero se mostró en general optimista.

"Salvo por esos sectores, hay bríos en la economía", dijo Bernanke.

En el mismo encuentro, Timothy Geithner, a la sazón presidente del Banco de la Reserva Federal de Nueva York y ahora secretario del Tesoro, dijo que "los acontecimientos de los mercados financieros equilibrados desde el último encuentro han sido apaciguadores. El pánico ha retrocedido".

Para diciembre, la economía había caído en recesión, que duró oficialmente hasta junio del 2009. Cinco años después, la economía sigue sin recuperarse por completo.

La Fed se negó a formular comentarios en los temas aparecidos en las transcripciones.

En muchos lugares, esas transcripciones ilustran lo que es sabido desde hace tiempo: Que la Fed, al igual que la mayoría de los organismos reguladores y economistas, fue lenta al apreciar la magnitud de la crisis de la vivienda, la crisis financiera y la profundidad del debilitamiento económico.

Muchos analistas, incluyendo las agencias de clasificación de riesgos que dieron elevadas notas a la deuda garantizada por hipotecas, calcularon muy mal el impacto de la crisis hipotecaria.

El crecimiento económico se contrajo de forma notable en el primer trimestre del 2007, a un ritmo anual de menos del 1%. Y en julio y agosto, las empresas redujeron sus plantillas laborales por primera vez en cuatro años.

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La redactora financiera de AP Marcy Gordon contribuyó a este artículo.