Un policía que pretendió hacer una broma a un colega simulando un asalto murió baleado.

Una portavoz policial en la ciudad brasileña de Rondonópolis dijo el viernes vía telefónica que un agente salía con su automóvil de su garaje para ir a trabajar cuando su amigo llegó imprevistamente a bordo de una motocicleta, enfundado en un casco que le ocultaba el rostro y le gritó que se trataba de un asalto.

El policía en el automóvil sacó su pistola y disparó varias veces en el estómago de su amigo. Cuando se dio cuenta de quién era el presunto asaltante, lo trasladó apresuradamente a un hospital, donde murió.

La vocera habló con la condición del anonimato por no estar autorizada a discutir públicamente el caso, que ocurrió el jueves por la noche.