Un juez penal nicaragüense impuso una pena de 30 años de prisión a cada uno de los 18 mexicanos que se hacían pasar por periodistas de la cadena Televisa y quienes en diciembre fueron declarados culpables de lavado de dinero, delincuencia organizada y narcotráfico.

Los mexicanos fueron detenidos en agosto de 2012 en la frontera norte de Nicaragua cuando se movilizaban en seis camionetas con logotipos de Televisa, en las que luego se encontraron ocultos 9,2 millones de dólares.

Las autoridades nicaragüenses han señalado como la líder del grupo a Raquel Alatorre, la única mujer detenida.