Un museo del norte de Perú recibió con sorpresa una encomienda, aparentemente procedente de Rusia, que contenía una pieza Mochica de 1.500 años de antigüedad y que se presume fue robado de un museo peruano.

El peculiar hallazgo ocurrió el lunes en el Museo Tumbas Reales de Sipán de la ciudad de Lambayeque, a unos 670 kilómetros al norte de Lima, adonde llegó en un paquete una pieza de cerámica de gran calidad que representa a un personaje, posiblemente un noble de la Cultura Mochica, que luce grandes aretes y el brazo izquierdo amputado.

El director del museo, Walter Alva, dijo el jueves a The Associated Press que junto la pieza se encontró una breve nota en español, escrita por una persona, que se identificó como "Nadia", y decía ser rusa, y que explicaba que la pieza había llegado a sus manos pero que consideraba que debía retornar a su lugar de origen. Como remitente del paquete figuraban los nombres "Mahovskaya Nadezha Grlgorevna" sin ninguna información adicional.

"Este hecho es muy ejemplar. ya se está tomando conciencia en el mundo de repatriar los bienes culturales que son sustraídos de países como el nuestro. Ojalá se pudiera repetir en muchas partes del mundo", dijo Alva.

Perú, cuna de importantes culturas prehispánicas, sufre constantemente el robo de su patrimonio cultural, por lo que el gobierno promueve la firma de tratados con terceros países para recuperar objetos arqueológicos que hubieran sido sacados ilegalmente del país.

Se cree que la cerámica Mochica, de 21 centímetros de altura y de colores rojo y crema, fue robada de un museo peruano, pues puede apreciarse que se intentó borrar un código que tenía y con el que había sido identificada, señaló Alva.