La tercera fase de un multimillonario proyecto vial costero sobre el Pacífico de la capital, cuestionado duramente por el viaducto marino que pasará frente a una ciudad colonial, estará lista para fines del 2013, anunció el gobierno el jueves.

El presidente Ricardo Martinelli informó que el proyecto por 777 millones de dólares avanza en un 43% y destacó que emplea a 2.800 personas, que proceden mayormente de los barrios populares capitalinos de El Chorrillo y Santa Ana.

El mandatario, que recorrió la obra en un carrito de golf, destacó que cuando los trabajos "concluyan tendremos un país hermoso que será la envidia de toda América Latina".

La obra busca extender la Cinta Costera, una vía de varios carriles con zonas de recreación, sobre la Bahía de Panamá, como alternativa para descongestionar el tráfico en esta capital de más de un millón de personas, según las autoridades.

Los panameños que entren a la ciudad procedente de la zona oeste podrán tomar por la Cinta Costera para conectarse con el centro y el sector este de la capital y viceversa.

El anterior gobierno de Martín Torrijos (2004-2009) impulsó la primera fase por 189 millones de dólares. Martinelli promovió la segunda por 59 millones y luego la tercera, que generó el malestar de los residentes del Casco Antiguo, un sitio declarado por la UNESCO como Monumento Histórico de la Humanidad.

La tercera fase incluye un viaducto marino que pasará frente al Casco Antiguo y que conectará la Cinta Costera con los barrios El Chorrillo y Barraza, dos suburbios de emergencia.

Pitu Jaén, una de las activistas opuestas al viaducto y que reside en el Casco Antiguo, considera que ese proyecto va en contra de la historia de ese sitio.

"El mar es parte del contexto de la historia del Casco Antiguo", expresó en una entrevista con The Associated Press el jueves. Alude a que la carretera frontal le quitaría la esencia de una ciudad fortificada ligada al mar.

Pero Martinelli argumentó que el viaducto es más conveniente que un túnel, otra de las alternativas que se barajó, al considerar que implicaría un menor costo en mantenimiento, que no afectará propiedades privadas y "respeta" el Casco Antiguo.

Detalló que tendrá tres carriles en cada sentido de circulación y una línea para que los peatones caminen y aprecien la ciudad colonial.

Los residentes temen que la UNESCO saque al Casco Antiguo de la lista de sus monumentos históricos debido al viaducto.

Jaén dijo que a pesar de que en 2011 los residentes protestaron contra la obra y el asunto fue expuesto ante la UNESCO, el gobierno mintió al dejar entrever que la obra estaba detenida. "Nunca se suspendió; desde el 2011 se dio la orden de proceder", aseguró.

Sostiene que la obra fue adjudicada a la empresa Norberto Odebrecht con la alternativa del túnel incluida, pero que luego se optó por el viaducto.

"Es mentira que se vaya a afectar propiedad privada con el túnel. El subsuelo es propiedad del Estado", agregó.

Pero grupos de residentes de El Chorrillo y Barraza han salido a la defensa del proyecto.

El Casco Antiguo fue la segunda ciudad fundada en Panamá en 1673 tras la destrucción de Panamá la Vieja por el pirata Henry Morgan en 1671. Hoy, se le considera uno de los mayores puntos de atracción turística del país.