El Congreso de México decidió solicitar la comparecencia de un alto funcionario que presuntamente recibió sobornos de la empresa Wal-Mart a cambio de permisos para que la cadena minorista construyera una tienda cerca del connotado sitio arqueológico de Teotihuacán.

La Comisión Permanente, que labora en los receso del pleno del Congreso, votó a favor de que el director del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), Sergio Raúl Arroyo García, presente a los legisladores su posición sobre las acusaciones de corrupción y sea interrogado en torno a posibles daños en los monumentos prehispánicos de Teotihuacán, Patrimonio de la Humanidad.

Arroyo García y el gobernador del estado de Morelos, Graco Ramírez, son mencionados en dos correos de un abogado mexicano dirigidos a la entonces abogada de Wal-Mart International, Maritza Munich.

En los correos, fechados en octubre de 2005, se menciona que a Wal-Mart de México se le solicitó una donación de 500.000 pesos (alrededor de 44.000 dólares) para el instituto y un regalo personal de 400.000 pesos (unos 35.000 dólares) para que el INAH permitiera a la empresa una construcción cerca de Teotihuacán, en las inmediaciones de la Ciudad de México.

Arroyo García fue ratificado por el presidente Enrique Peña Nieto al frente del INAH.

El senador José María Martínez dijo que Arroyo García debe rendir cuentas sobre el presunto soborno y sobre los daños que la tienda Wal-Mart cerca de Teotihuacán pueda haber causado al patrimonio histórico.

"Lo que nos debe interesar es el que se haya trastocado el Patrimonio de la Humanidad con la instalación de una bodega (tienda) Walmart en Teotihuacán con motivo de un presunto soborno de 45 mil dólares para el director del INAH, en aquel entonces el año 2004, hoy rescatado por el presidente Enrique Peña Nieto de nueva cuenta en la función de director del INAH, cuando también se presume recibió un regalo personal de 29 mil dólares para ceder en la autorización de la instalación de una bodega de esta empresa transnacional", dijo el senador Martínez.

Insistió que hay otras licencias de construcción otorgadas a la empresa Wal-Mart en centros históricos como Cholula en el estado de Puebla y en Amecameca en el Estado de México,que también son cuestionados.

Aunque también hubo una propuesta en el Congreso para que el gobernador de Morelos compareciera ante el Congreso, los legisladores determinaron que no tienen atribuciones para llamar a un mandatario estatal.

En abril del año pasado surgieron los primeros señalamientos de que Wal-Mart se abstuvo de notificar a las autoridades que directivos de la compañía recurrieron a sobornos de millones de dólares para acelerar la obtención de permisos en México a fin de construir tiendas y de recibir otros favores. Wal-Mart ha dicho que ha estado colaborando con los gobiernos de México y Estados Unidos en esa investigación.

Los señalamientos de soborno fueron reportados por primera vez por el diario The New York Times. El mes pasado, el periódico publicó otro reportaje que se centró en cómo la división de Wal-Mart en México daba grandes pagos para hacer cosas que la ley prohíbe. Se enfocó el caso en la tienda Bodega Aurrerá, de Wal-Mart, en un poblado al sureste de la zona arqueológica de Teotihuacán.