Más de medio millar de representantes mapuches se reunieron el miércoles en la conflictiva región indígena de La Araucanía para plantear sus demandas de tierras, participación en las decisiones políticas y fin del reforzamiento policial en esa región al sur de Chile.

La cumbre indígena fue convocada luego de varios hechos de violencia y reiterados atentados incendiarios a haciendas de la región por grupos de encapuchados, presuntamente mapuches. El incidente más grave se registró en una hacienda de la localidad de Vilcún cuando un grupo atacó a una pareja de ancianos agricultores, que murieron carbonizados en su residencia.

El gobierno reforzó la zona con policías y formó un grupo especial antiterrorista para combatir la violencia en la región. Un joven mapuche detenido por el ataque incendiario será procesado en el marco de una severa ley antiterrorista que los indígenas, la oposición política y organizaciones humanitarias rechazan.

A la cita, realizada en la cumbre del cerro Ñielol de la ciudad de Temuco, a unos 800 kilómetros al sur de Santiago, declinó asistir el presidente Sebastián Piñera, quien había sido invitado, y en su lugar envió como observadores a dos gobernadores provinciales.

"Creo que la cumbre va a ser un éxito en cuanto a contenido porque va a marcar una ruta mapuche y una forma de relacionarnos con el Estado", dijo Aucán Huilcamán, uno de los organizadores de la cita indígena.

Desde el retorno a la democracia los mapuches han venido reclamando la devolución de las tierras que la colonización emprendida hace más de un siglo les arrebató. Los gobiernos democráticos que sucedieron a la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) implementaron planes de adquisiciones de tierras que son transferidas a comunidades mapuches. Pero la mayoría de las comunidades viven sumidas en la pobreza.

Ana Llao, consejera mapuche de la Corporación Nacional Indígena, un organismo de gobierno, denunció que la policía impidió el traslado de algunos representantes de una de las comunidades a la cita en Temuco. "No pudieron estar porque los carabineros no los dejaron salir", sostuvo.

El werkén o jefe mapuche de la isla de Chiloé, al sur de Temuco, Cristián Chihuei, planteó en la cumbre que los indígenas demandarán la devolución del parque Tautauco, una propiedad de 115.000 hectáreas que adquirió hace unos años Piñera.

El gobernador de la provincia de Malleco, una de las dos que forman La Araucanía, Erich Baumann, dijo que su presencia en la cumbre obedece al hecho que el gobierno asiste a todos los diálogos a escuchar "porque la solución a nuestra región es con todos los habitantes".

En Valparaíso, sede del Congreso, el ministro del Interior Andrés Chadwick y el de Desarrollo Social Joaquín Lavín asistieron a una sesión de la Cámara de Diputados donde se analizó la situación en la conflictiva zona mapuche.

Chadwick instaló a comienzos de semana una mesa de diálogo con legisladores de la región, autoridades religiosas y representantes mapuches para debatir el conflicto.

Lavín dijo que no hay que hacerse grandes expectativas sobre una breve solución del conflicto mapuche por cuanto "es un tema difícil que ha estado sin solución durante muchos años y por tanto seamos realistas. Son pasos en una buena dirección y ojalá se concreten en algo importante".