El estado de Oregón anunció el miércoles que otorgará licencias de conducir a los inmigrantes aceptados en un nuevo programa federal que aplaza la deportación de aquellos jóvenes traídos ilegalmente a Estados Unidos cuando eran niños.

La decisión de la División de Servicios a Automovilistas y Vehículos del estado puso fin a meses de incertidumbre sobre cómo esa oficina iba a lidiar con las solicitudes de permisos de conducir o de identificación estatal presentadas por inmigrantes sin autorización cuya deportación fue aplazada por dos años y que recibieron la oportunidad de obtener permisos de trabajo.

La ley de Oregón requiere prueba de presencia legal en Estados Unidos para recibir una licencia de conducción, permiso o tarjeta de identificación.

Los activistas de derechos de los inmigrantes saludaron la decisión.

"Eso permite (a los inmigrantes) vivir sus vidas", dijo Erik Sorensen, portavoz de Causa, un grupo de derechos de los inmigrantes.

El programa federal anunciado en el tercer trimestre del año pasado permite a jóvenes traídos ilegalmente a Estados Unidos antes de los 16 años de edad obtener un aplazamiento de deportación y la oportunidad de recibir un permiso de trabajo, si cumplen ciertas condiciones. Los inmigrantes, no obstante, no reciben un estatus legal en el país, lo que crea complicaciones para las autoridades de otras agencias gubernamentales.

Hasta el 13 de diciembre, más de 100.000 personas fueron aceptadas en el programa en todo el país. El Departamento de Seguridad Nacional no especificó cuántas de ellas residen en Oregón.

Las licencias de conducción emitidas a inmigrantes en el programa en Oregón expirarán al mismo tiempo que su estatus temporal.

Jim Ludwick, quien se opone activamente a la inmigración ilegal, dijo que Oregón no debería emitir licencias de conducir para inmigrantes ilegales, incluso a los que el gobierno federal ha dicho que no va a deportar.

"Al parecer ya no somos más una nación gobernada por la ley", dijo Ludwick. "Hemos pasado a una politización de la ley, donde ciertas personas tienen que cumplirla y otras no".

El gobernador John Kitzhaber dijo en una declaración en inglés, español, vietnamita y ruso que estaba complacido con la decisión de la agencia. La gente con autorización para trabajar debe poder viajar a sus trabajos, dijo.

"Es la decisión apropiada y proveerá certidumbre para familias trabajadoras y empleadores", dijo.