El número de extranjeros empadronados en España cayó en 2011 por primera vez en 15 años debido a la grave crisis económica que sacude el país, informó el miércoles el Instituto Nacional de Estadística.

En cuanto a los inmigrantes de origen latinoamericano, que suman 2,4 millones, también se registró un mínimo descenso de apenas 0,05%.

Los datos al 1 de enero de 2012 del padrón municipal, probablemente la cifra más objetiva de todas las que miden los flujos demográficos, reveló un ligero aumento de la población en España, que alcanzó los 47,2 millones de habitantes, 74.828 más en comparación con el mismo período del año anterior.

Todas las previsiones anuncian que la intensidad de la crisis y la salida de miles de jóvenes españoles desempleados provocarán un descenso de población en 2012, aunque los datos oficiales no se conocerán hasta el próximo año.

Sin embargo, ese descenso ya se hizo patente entre los inmigrantes, uno de los colectivos más golpeados por el desempleo y la crisis económica que sacude España desde hace seis años.

Los extranjeros empadronados sumaron 5.736.258, es decir, 15.229 menos que hace un año. Es la primera vez desde que el Instituto Nacional de Estadística (INE) tiene registros modernos que el número de inmigrantes llegados a España desciende.

Los latinoamericanos alcanzaron los 2.454.907, 1.336 menos con respecto al mismo período de 2011.

La caída se prevé más acusada en el futuro inmediato. Según el INE, 269.515 personas dejaron España en el primer semestre de 2012, de los que 228.890 eran extranjeros.

España soporta un desempleo de 25% y su economía sufre su segunda recesión en apenas cuatro años. Las malas perspectivas han motivado que el país europeo deje de ser receptor de extranjeros y empiece poco a poco a exportar emigrantes.