Un gobernador mexicano insistió que nunca recibió sobornos de Wal-Mart para facilitar la obtención de permisos de construcción y que el año pasado el vicepresidente de la empresa lo buscó y que él se negó a reunirse con él.

En un mensaje grabado y difundido el lunes por su partido, el gobernador de Morelos, Graco Ramírez, aseguró que cuando aún era candidato, rechazó dos invitaciones a reunirse con el vicepresidente de Wal-Mart de México, Luis Gómez, para evitar conflictos de interés una vez que fuese gobernador.

Morelos es un estado vecino a la capital mexicana y Ramírez es miembro del Partido de la Revolución Democrática.

"(Gómez) se acercó a mí por conducto de un representante de esa empresa para tener acercamiento conmigo. Le contesté que no tenía interés en hacerlo ahora sino más adelante, si el resultado de la elección fuese que yo fuera gobernador", dijo.

Más tarde, dijo Ramírez, se encontró casualmente en un restaurante con Gómez, quien le insistió en tener un encuentro. Ramírez afirmó que no sólo se negó sino que manifestó su descontento con la forma en la que la cadena estaba construyendo tiendas en Morelos.

"Le dije: 'señor Luis Gómez, quiero decirle con todo respeto que yo no comparto algunas de las políticas que han seguido en Morelos. Han construido en las últimas administraciones panistas un conjunto de centros comerciales que en mi opinión no corresponden a la necesidad del estado y sobre todo a un proyecto de sustentabilidad''', aseguró Ramírez en alusión a los gobiernos del Partido Acción Nacional (PAN).

Ramírez fue mencionado en dos correos electrónicos — dados a conocer por legisladores estadounidenses y fechados en octubre de 2005 — de un abogado mexicano y dirigidos a Maritza Munich, entonces abogada de Wal-Mart International. Munich a su vez reenvió uno de estos correos a más funcionarios de alto nivel, entre ellos al presidente de la compañía, Michael Duke, y el otro a quien fungía como abogado de Wal-Mart, Thomas Mars.

En los correos se describe cómo el abogado, que presuntamente estaba enterado de los sobornos, señala al gobernador Ramírez como el intermediario de pagos que sumaron entre 3,5 y 4 millones de pesos (entre 310.000 y 350.000 dólares) a finales de 2003 y partes de 2004.

Según los documentos de los legisladores, los pagos fueron hechos en efectivo en sobres y con el conocimiento del presidente de Wal-Mart de México. Los pagos eran supuestamente para agilizar el análisis del impacto urbano de una ampliación de una tienda Wal-Mart y una tienda Sam's Club en un barrio céntrico de la ciudad de México.

Ramírez ha negado cualquier involucramiento en el caso.

El gobernador dijo que buscó a Gómez tan pronto se difundieron los primeras señalamientos para exigir una aclaración pública.

"Le dije textualmente: 'Usted sabe bien que yo no quise tener relación con ustedes porque no quiero que existan antecedentes de un conflicto de intereses cuando yo sea gobernador''', dijo Ramírez.

Ramírez anunció el viernes que presentaría una demanda por la vía civil. "Voy a recurrir a los instrumentos que me otorga la ley para defender mi honor", repitió en su mensaje grabado.

En abril de 2012 surgieron los primeros señalamientos de que Wal-Mart se abstuvo de notificar a las autoridades estadounidenses que funcionarios de la compañía recurrieron a sobornos de millones de dólares para acelerar la obtención de permisos en México a fin de construir tiendas y otros favores. Wal-Mart ha dicho que ha estado colaborando con los gobiernos de México y Estados Unidos en esa investigación.

Los señalamientos de soborno fueron reportados por primera vez por el diario The New York Times.