Los sobrevivientes del naufragio del crucero de placer Costa Concordia y los familiares de los 32 pasajeros que perecieron luego de que el navío encalló en un arrecife frente a la isla toscana de Giglio observaron el domingo el primer aniversario con varios monumentos, una misa y un minuto de silencio.

El primer acto del domingo fue devolver al mar parte de la peña que causó una fisura de 70 metros (230 pies) en el casco el 13 de enero del 2012. El fragmento había quedado desde entonces incrustado en el casco del navío de 112.000 toneladas de desplazamiento que zozobró con 4.200 pasajeros y tripulantes a bordo.

Entre el sonido de las bocinas de aviso para niebla, una grúa montada en una barcaza colocó la peña en el arrecife de coral frente a la costa de Giglio, con una placa recordando el incidente. Los familiares de las víctimas arrojaron flores al mar y se abrazaron mientras contemplaban la ceremonia desde un transbordador especial bajo un cielo parcialmente encapotado.

Un monumento levantado en tierra iba sería develado tras una misa y una ceremonia en honor de los servicios de rescate. Se programó también un minuto de silencio en el momento preciso que encalló el Costa Concordia cuando el capitán se acercó demasiado a la costa de Giglio en una maniobra no autorizada.

El capitán, Francesco Schettino, es acusado de homicidio múltiple no premeditado, causar un naufragio y abandonar la nave antes de que todos los pasajeros fueran evacuados. Aunque no ha sido encausado, sigue bajo arresto domiciliario por orden judicial hasta su posible encausamiento. Schettino sostiene que salvó vidas al acercar la nave a la costa en lugar de permitir que se hundiera en alta mar, y afirma que el arrecife no figuraba en sus cartas de navegación.

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Winfield contribuyó desde Roma.

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Nicole Winfield está en Twitter como: www.twitter.com/nwinfield