Con banderas en las manos, centenares de miles de personas se congregaron el domingo ante la Torre Eiffel para participar en una protesta contra la decisión del presidente socialista Francois Hollande de legalizar el matrimonio homosexual, y de permitir a las parejas gay adoptar y concebir hijos.

La oposición al plan de Hollande ha resaltado las divisiones entre la secular pero católica sociedad francesa, especialmente en las zonas rurales. Si bien los sondeos de opinión indican que una mayoría de la sociedad respalda el matrimonio gay, ese respaldo es menor cuando hay niños de por medio.

La manifestación comenzó en tres puntos de París, y congestionó los bulevares mientras los manifestantes caminaban unos seis kilómetros (4 millas) hasta la torre. La policía capitalina calculó que participaron unas 340.000 personas, una de las mayores manifestaciones en la capital francesa desde la protesta sobre la enseñanza en 1984.