Por lo menos unas 50 madres alimentaron a sus hijos en el mismo centro comercial que hace una semana prohibió a mujer amamantar en público.

Las madres se sentaron en el área de comida rápida de la Plaza Lincoln y durante cerca de dos horas amamantaron a sus hijos.

Patricia Barrantes y su hija Mariel de dos meses fueron las protagonistas de un hecho insólito el sábado 5 de enero, cuando un agente de seguridad le prohibió a la madre dar de mamar a su hija en un pasillo del recinto y le indicó que debía hacerlo en un cuarto acondicionado para eso. Barrantes se negó y abandonó el lugar.

"Estoy abrumada, pero muy emocionada y feliz porque esto es una pequeña victoria, generó mucha visibilidad del hecho y que el centro comercial no vuelva a hacerle esto a ninguna otra mamá", dijo Barrantes visiblemente conmovida por el apoyo.

Una de las madres en la protesta viajó más de 100 kilómetros, desde Turrialba hasta San José, con su hija Camila de once meses en brazos, para unirse a la manifestación bautizada como Mamatón.

"Cuando oí lo de Patricia primero me indigné, me dio muchísima rabia y me recordó otras situaciones en que a uno tal vez no le dicen nada pero ten ven como raro, como si estuvieras haciendo algo sucio, como si estuviera mal sacarse un pecho para alimentar a tu hija", afirmó la mujer que pidió quedar en el anonimato.

"La lucha de las mujeres para alcanzar la plena igualdad es una lucha de ambos sexos, por eso vine y las apoyo" dijo convencido John Vega, joven soltero y sin hijos que apoyó a la madres asistentes. "Existe un tabú sobre la lactancia producto de esta sociedad patriarcal que quiere controlar a las mujeres y eso hay que combatirlo", finalizó.

Para la organizadora de la Mamatón, Anne Grau, la actividad fue un éxito y lanza un mensaje: " ''Este protesta no es solamente contra este centro comercial sino contra cualquier lugar que intente hace una cosa de esas".

Grau dijo que no descartan realizar protestas como esta en otros lugares pero consideró que lo sucedido en Plaza Lincon es suficiente llamada de atención para que nadie se atreva nunca más a prohibir que una madre amamante a su hijo o hija en un sitio público.

El Instituto Nacional de la Mujer envió una carta al centro comercial advirtiéndole que era ilegal prohibir la lactancia materna en un área común.

La mandataria Laura Chinchilla amonestó verbalmente días después a la administración de Plaza Lincon y afirmó que prohibir la lactancia en un lugar público es "improcedente" y que la existencia de salas de lactancia es "para que las mujeres tengan un lugar alternativo".

La amenaza de una protesta en sus instalaciones alarmó a la gerencia del centro comercial, que el martes envió un comunicado de prensa disculpándose con la ofendida y anunciando que permitirá la lactancia en cualquier área del recinto

A pesar de la disculpa, la protesta tomó vuelo en redes sociales y se llevó a cabo como una condena pública al centro comercial.