Santiago Antúnez, el entrenador de Dayron Robles, afirmó el sábado que el vallista no competirá en 2013 porque considera no haber recibido por parte de las autoridades deportivas de su país la atención que esperaba después de las lesiones sufridas el último año.

"Dayron está muy molesto, no se ve atendido y no son cuestiones económicas ni nada de eso, sino un problema humano, de atención a su persona. Nadie (de las autoridades deportivas) habla con él, nadie explica nada, nadie dice nada, nadie se sienta a verlo, a darle una vuelta, como persona, como atleta, y no quiere seguir más", afirmó Antúnez el sábado en entrevista con The Associated Press.

"Por ahora te puedo decir que Dayron no estará en la gira invernal y tampoco competirá en el Mundial de 2013" que se disputará en agosto en Moscú, agregó.

Vestido con una camiseta deportiva blanca con rayitas negras y un jean azul marino, el experimentado entrenador conversó con la AP en el estadio Panamericano al este de la capital cubana.

"Yo he hablado con él, he tratado de convencerlo, pero dice que no quiere", sentenció Antúnez.

Robles, que no se encontraba en el estadio, confirmó vía telefónica que "lo que dice Santiago, eso es lo que hay por ahora".

El vallista cubano, campeón olímpico en Beijing 2008, se lastimó una pierna en la final de los 110 metros con vallas en los Juegos de Londres de 2012 y abandonó la carrera después de la sexta valla.

Desde esa fecha no se incorporó a los entrenamientos junto al equipo nacional de vallas en el que destacan Orlando Ortega, sexto en la final olímpica, y Yordan O'Farril, campeón mundial juvenil de la especialidad.

"Con 26 años, Dayron es un atleta con un potencial enorme, porque en las vallas la maestría deportiva se tiene a los 24 ó 25 años. El podría todavía crecer mucho", comentó Antúnez.

El preparador, elegido el mejor del mundo en 2011 por la Federación Internacional de Atletismo, recordó que Robles sufrió múltiples problemas físicos después de 2008, año en que estableció el récord mundial con registro de 12.87. El estadounidense Aries Merritt rompió esa marca en septiembre pasado (12.80).

"Lo que Dayron logró hasta ahora, lo hizo con muchos problemas, nunca pudo entrenarse a fondo. Quiere decir que si lo hiciera tiene potencial para romper el actual récord mundial", opinó el entrenador.

Antúnez se refirió a las declaraciones de Merritt, quien manifestó su deseo de medirse con Robles y con el chino Liu Xiang en el mundial de agosto.

"Esa sería la carrera de vallas del siglo, la carrera ideal donde estoy convencido que se bajaría de los 12.80", exclamó Antúnez.

Después de saludar a Ortega, quien llegó al estadio, Antúnez afirmó que está convencido que Robles podría regresar a la élite de las vallas.

Tras volver de Londres en agosto pasado, Robles comentó a la AP que 2012 fue "el peor año de toda mi carrera". Y aseguró que "las ganas de correr, el desafío de las vallas, no se me va a quitar nunca", sin embargo manifestó su aspiración de descansar.

Lo sucedido en la final de Londres dio pie a muchas críticas como lo señaló el propio Robles.

"Yo me quedo frío cuando oigo gente que dice que debía llegar a la meta, o que yo estaba actuando, el que dice eso nunca se ha parado en una pista, no saben los problemas que tiene un atleta para prepararse, no sabe nada de deporte", dijo entonces.

Ante esta situación, Antúnez dijo que piensa en retirarse como entrenador.

"Yo solo seguía por Dayron, porque tengo un compromiso moral como entrenador... porque Dayron es un ser humano, un muchacho muy respetuoso, muy cariñoso, lo tengo como un hijo mío y nunca quise abandonarlo, pero ahora pienso sencillamente en jubilarme y como dicen ver las cosas desde las gradas", concluyó.

Además de las hazañas de Robles, Antúnez guió la carrera de Anier García, campeón olímpico en Sydney 2000 y medallista de bronce en Atenas 2004.