Una comisión sobre asuntos hispanos nombrada por el gobernador Terry Branstad le ha pedido que reconsidere la nueva política de su gobierno que prohíbe otorgar licencias de conducir a ciertos inmigrantes jóvenes beneficiados por el programa de Acción Diferida del gobierno federal que les ha permitido vivir en el país.

La Oficina de Asuntos Latinos, una división dependiente del Departamento de Derechos Humanos del estado, pidió una cita a Branstad en una misiva enviada el viernes.

La carta dice que el Departamento del Transporte se equivoca al negar licencias a los inmigrantes traídos al país siendo niños por sus padres que no eran residentes legales, y que además son aptos para someterse al programa de Acción Diferida que suspende temporalmente la deportación anunciada por el presidente Barack Obama en junio.

La comisionada Joan Jaimes, consejera de la universidad local de Marshalltown, dijo que la política es mal intencionada y dificulta la vida a algunos estudiantes.