Con la grabación de un dramático pedido de ayuda telefónica de una de las dos víctimas se inició el viernes el proceso contra un indígena mapuche acusado de dar muerte en un ataque incendiario a dos ancianos agricultores.

Bajo severas medidas de seguridad, que impidieron a manifestantes ingresar al tribunal, comenzó el juicio contra el mapuche Celestino Córdova Tránsito, de 26 años, en Temuco, la capital regional de La Araucanía.

Grupos de agricultores y mapuches que acudieron a respaldar al detenido se enfrentaron verbalmente en la calle, mientras otro grupo esgrimió carteles verdes pidiendo "Paz en Araucanía".

El fiscal regional de Temuco Francisco Ljubetic acusó ante el tribunal al joven mapuche, quien oficia como curandero de su etnia, del delito de incendio con resultado de muerte considerado en la severa ley antiterrorista que el gobierno decidió aplicarle a los autores del atentado incendiario en el que murieron hace una semana Werner Luchsinger, de 75 años, y su esposa Vivian MacKay, de 69.

Córdova Tránsito fue acusado también de otro atentado en la zona cometido a fines del año pasado y quedó en prisión preventiva.

Su hermano José, de 30 años, quien fue detenido a mediados de esta semana como presunto implicado en el ataque al matrimonio Luchsinger-MacKay, fue acusado de posesión de armas al habérsele encontrado un revólver y quedó en libertad.

El fiscal Ljubetic señaló que la aplicación de la ley antiterrorista, que es rechazada por sectores políticos opositores y organizaciones humanitarias, le permitió obtener antecedentes para formalizar al mapuche.En caso de ser encontrado culpable, enfrenta una pena no menor a 10 años de reclusión. La norma antiterrorista es una herencia de la dictadura del general Augusto Pinochet (1973-1990) y permite a la fiscalía presentar testigos protegidos y sin rostro, extender las detenciones preventivas hasta por dos años, intervenir las comunicaciones, compensar las delaciones y aumentar las condenas en varios años.

La fiscalía presentó una grabación de la policía en la que la esposa del agricultor pide ayuda mientras su residencia en la hacienda en la localidad de Vilcún, a unos 800 kilómetros al sur de esta capital, era atacada por un grupo de encapuchados.

"Nos están atacando, mi marido está herido", clamó la mujer.

El mapuche fue detenido por la policía que acudió a auxiliar a los agricultores en las inmediaciones de la hacienda atacada. Estaba herido de bala por un disparo aparentemente hecho por Luchsinger, quien junto a su esposa murió carbonizado.