El Congreso autorizó el jueves un viaje de trabajo del presidente Ollanta Humala a Cuba, lo que ha desatado polémica por considerarse que su intención real sería visitar al convaleciente mandatario venezolano Hugo Chávez.

Humala solicitó en la víspera el permiso argumentando que desea realizar, entre el viernes 11 y sábado 12 de enero, una visita a la ciudad de La Habana "dirigida a fortalecer la agenda de cooperación bilateral e impulsar nuevas áreas de colaboración entre ambos países".

Pero sus críticos expresaron su inquietud de que el propósito de Humala sea en realidad visitar a Chávez, lo que consideraron inoportuno dada la situación en Venezuela, donde se hizo necesario posponer la ceremonia de juramentación del presidente enfermo.

Tras un extenso debate, la Comisión Permanente del Congreso aprobó conceder la autorización de viaje a Humala por 12 votos a favor, 3 en contra y 7 abstenciones.

El presidente del Congreso, Víctor Isla, del partido oficialista, rechazó las críticas a Humala señalando que en caso que se produjera la visita a Chávez sería un "acto humanitario".

Humala, un ex teniente coronel del Ejército, de 50 años, tiene una relación cercana con Chávez, quien respaldó públicamente en 2006 su candidatura a la presidencia de Perú. El respaldo de Chávez, sin embargo, no abonó en favor de Humala, quien fue etiquetado como un candidato radical y perdió la elección ante el ex presidente Alan García.

Aunque Humala ha orientado su gobierno por un rumbo diferente al de Chávez, ambos han mantenido su amistad.