Mientras el gobierno propone un gran acuerdo sobre el tema indígena para controlar la violencia de algunos sectores mapuches, dos nuevos atentados incendiarios se registraron el jueves en el sur del país.

Tres encapuchados ingresaron a la casa de un inquilino en un predio cerca de la localidad de Mantilhue, sacaron a los moradores y prendieron fuego a la modesta vivienda en la región de Los Ríos. El otro atentado incendiario afectó a una escuela rural de una comunidad mapuche de La Araucanía.

La Conferencia Episcopal expresó su preocupación por el reciente resurgimiento de la violencia en la zona poblada por empobrecidas comunidades mapuches, pero respaldó las demandas ancestrales de tierra y de integración de esa etnia.

Los obispos expresaron también su inquietud por "la prolongada situación de los pueblos originarios cuyas justas demandas exigen reparar siglos de marginación e injusticia" y exhortaron al diálogo entre las partes y comprometieron su colaboración para lograrlo. Los obispos católicos han mediado en oportunidades para lograr que mapuches encarcelados, que exigen un debido proceso, depusieran prolongadas huelgas de hambre.

Pero el presidente Sebastián Piñera habría rechazado asistir el 16 de enero a una cumbre convocada por grupos mapuches en Temuco, la capital de la convulsiva región de La Araucanía, según señalaron medios de prensa.

La ola de violencia comenzó el viernes cuando un grupo de encapuchados atacó e incendió una hacienda y la vivienda de los dos propietarios, que murieron carbonizados.

Dos hermanos mapuches, uno de ellos herido a bala por el terrateniente, se encuentran detenidos como presuntos responsables del ataque. El gobierno aplicó a ambos una severa ley antiterrorista que es rechazada por sectores opositores y humanitarios. La norma es una herencia de la dictadura militar del general Augusto Pinochet (1973-1990) y permite a la fiscalía presentar testigos protegidos y sin rostro, extender las detenciones preventivas hasta por dos años, intervenir las comunicaciones, compensar las delaciones y aumentar las condenas en varios años.

Desde la muerte del anciano matrimonio de agricultores se han registrado a diario atentados incendiarios contra haciendas e incluso una escuela rural, pese a que el gobierno reforzó la presencia policial en la zona y anunció una serie de medidas para combatir lo que califica de "violencia terrorista", entre ellas la formación de una fuerza policial antiterrorista.

La propuesta sobre un gran acuerdo sobre el conflicto mapuche fue hecha la noche del miércoles por el ministro del Interior, Andrés Chadwick, a parlamentarios de gobierno y de oposición que representan a la región de La Araucanía. Si bien no hubo acuerdo amplio, por algunos reparos opositores, hubo avances "en acuerdos básicos", según el senador opositor Eugenio Tuma.