El Programa Mundial de Alimentos no puede ayudar a cerca de un millón de sirios que sufren hambre, afirmó el martes la agencia de Naciones Unidas, y culpó de la situación a la falta de seguridad en el país golpeado por la guerra.

Este mes, la agencia espera ayudar a 1,5 millones de los 2,5 millones de sirios que, de acuerdo con la Media Luna Roja, necesitan ayuda alimentaria, dijo la vocera Elisabeth Byrs.

Las pésimas condiciones de seguridad y la incapacidad de la agencia de usar el puerto sirio de Tartus para cuestiones de suministro implican que un gran número de personas en algunas de las áreas más afectadas del país no recibirán ayuda, explicó Brys.

"Nuestra principal aliada, la Media Luna Roja, opera al máximo de su capacidad y ya no puede extenderse más", dijo.

Brys agregó que la agencia ha retirado temporalmente a su personal de sus oficinas en las ciudades sirias de Homs, Alepo, Tartus y Qamisly debido al creciente riesgo en esas zonas.

Pero en diciembre, el PMA logró ingresar por primera vez en meses a algunas de las zonas de más difícil acceso cerca de la frontera con Turquía, informó.

La crisis en Siria inició con protestas pacíficas en marzo de 2011, pero desde entonces se ha transformado en una guerra civil. Al menos 60.000 personas han muerto en incidentes ligados al conflicto, de acuerdo con un reciente cálculo de Naciones Unidas.