Armados con machetes, palos y piedras, veteranos de la guerra cerraron el paso vehicular de las carreteras en las proximidades de las fronteras y del aeropuerto internacional así como de las principales calles del país, para exigir al gobierno del presidente Mauricio Funes el pago de pensiones y otras prestaciones.

Cientos de ex combatientes y sus familiares, montaron barricadas en las proximidades de las fronteras terrestres con Guatemala y Honduras, pero fuerzas de choque de la Policía Nacional Civil, abrieron el paso vehicular, mientras se registraban cierres de carreteras en otros puntos del país y en las calles de entrada y salida de la capital salvadoreña.

Uno de los veteranos de la guerra, que se identificó como Miguel Portillo, dijo a la The Associated Press "nos hemos visto obligado a salir a las calles para que nos paguen los que nos deben".

Portillo y varios de sus compañeros participaron en un bloqueo en la carretera al aeropuerto internacional El Salvador, mientras cientos de personas buscaban llegar a sus trabajos. Los manifestantes han tratado de llegar al aeropuerto, pero policías de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) les cerraron el paso, y se informó que todas las oficinas de aduanas y migración en las fronteras y en la terminal aérea trabajan con normalidad.

"En todas las fronteras y en aeropuerto (internacional) se está trabajando con normalidad, con el inconveniente que las vías de acceso están bloqueadas en las proximidades", dijo Herbert Arce, jefe de Fronteras Terrestres y Marítimas de Migración y Extranjería.

"En algunas fronteras terrestres solo tenemos entradas al país, pero poco movimiento de salida, por que han bloqueado el acceso, pero en las fronteras todo es normal, están resguardadas por la policía y el ejército", manifestó Arce en entrevista con Radio Nacional de El Salvador.

Un oficial de la policía que no se identificó, alegando problemas de seguridad personal, dijo a los periodistas que "algunos (ex combatientes) se han puesto violentos, y ya tenemos varias capturas".

Para tratar de parar la protesta en la carretera al aeropuerto internacional, la policía lanzó gases lacrimógenos dispersando a los veteranos que se introdujeron a una zona montañosa donde le dieron fuego a la maleza, mientras eran perseguidos por miembros de la UMO. Algunos periodistas que cubrían la marcha resultaron afectados.

Se reportó que un policía presentaba lesiones producidas por las piedras que lanzaron los ex combatientes, mientras que unas 20 personas habrían sido capturadas.

Mientras tanto otro grupo de veteranos de guerra intentaron llegar a la casa Presidencial, donde Funes tienen sus oficinas, pero las fuerzas de choque de la policía cerraron el paso vehicular y peatonal.

"Esto es un caos, yo tango ya dos horas de estar parado aquí., no podemos avanzar", dijo a la AP Pedro Martínez, un empleado bancario que trataba de llegar a sus trabajo y cuando llegaba a la capital se topó con el bloqueo de la carretera en la zona sureste de la capital.

Los veteranos dijeron que mantendrán las acciones de protestas para exigir al gobierno que cumpla con el pago de una pensión de 700 dólares para cada veterano.

Portillo criticó que el gobierno solo habría anunciado beneficios para ex combatientes del guerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, "pero han dejado más de 21.000 ex combatientes de las Fuerza Armadas".

Tras la firma de los acuerdos de paz de 1992 que pusieron fin a 12 años de la guerra civil en este país, las Naciones Unidas registró unos 15.000 desmovilizados del FMLN, pero luego se alegó que no todos fueron censados.

Tras la desmovilización os ex guerrilleros recibieron tierras y ayuda de capacitación de parte del gobierno, pero posteriormente pidieron que los beneficios se extendieran a los familiares de sus compañeros caídos.