Dos hijos de ex militares argentinos fueron condenados a 13 años de cárcel cada uno por transportar una tonelada de cocaína en un avión privado con destino en España, informó el martes la Audiencia provincial de Barcelona.

Un tercer argentino, también hijo de militar, fue absuelto de los mismos cargos.

Los tres fueron arrestados el 2 de enero de 2011 en Barcelona, cuando la guardia civil encontró un alijo de casi una tonelada de cocaína oculto en la bodega del avión privado en que viajaban.

El precio estimado de la droga se cifró en 32 millones de euros (42 millones de dólares).

Los dos condenados son Gustavo y Eduardo Juliá, hijos del fallecido ex jefe de la Fuerza Aérea José Juliá. El tercer acusado, Gastón Miret, hijo del brigadier José Miret que fue secretario de planeamiento durante la pasada dictadura (1976-1983), quedó libre de cargo al considerar el juez que no conocía el cargamento de la aeronave.

En el juicio realizado en diciembre, tanto los hermanos Juliá como Miret aseguraron que desconocían que transportaban sustancias estupefacientes.

Según la investigación policial, el avión de la empresa argentina Medical Jet, propiedad de los Juliá y dedicada a traslados médicos, partió del aeropuerto de Morón, oeste de Buenos Aires, hizo escala en Cabo Verde, Africa, donde supuestamente se cargó la droga y fue interceptado en el aeropuerto barcelonés de El Prat.

El caso provocó un gran revuelo en Argentina, donde se abrió una investigación paralela de los hechos para depurar posibles responsabilidades dentro de la Fuerza Aérea.