Pobladores airados arrojaron basura y huevos podridos a las paredes de los edificios donde se encuentra las oficinas de cuatro legisladores en Arequipa en protesta por la decisión de los congresistas peruanos de aumentar significativamente sus remuneraciones, y advirtieron que persistirán en sus acciones hasta que los legisladores anulen el incremento.

Los legisladores se hallan en el ojo de la tormenta luego que el pasado viernes la Comisión Permanente del Congreso decidiera elevar el "bono de representación" (viáticos por viajes, y otros) que reciben los parlamentarios, lo que técnicamente representa un aumento de sus sueldos mensuales en 7.500 soles (unos 2.900 dólares). Esto a pesar de la polémica desatada en los medios de comunicación y redes sociales, que incluso involucró al propio presidente Ollanta Humala, quien había sugerido a los legisladores desistir de sus pretensiones.

El domingo unas 1.000 personas se reunieron en la plaza principal de Arequipa, a 750 kilómetros al sudeste de Lima, y luego marcharon hacia las oficinas de cuatro legisladores, representantes de esa región, para arrojar huevos y basura a los edificios. Los manifestantes dijeron que realizarán cacerolazos y otras manifestaciones de protesta hasta que los congresistas renuncien a aumentar sus haberes.

El lunes dirigentes del partido Acción Popular adelantaron que presentarán una iniciativa en el legislativo para lograr que el pleno de 120 congresistas vote sobre el aumento, en vez que sea solamente la Comisión Permanente, integrada por 25 legisladores representantes de todas las bancadas, la que tome la decisión. Acción Popular fue uno de los partidos que votó en contra del aumento en la Comisión Permanente.

"Yo lamento enormemente esta situación que le hace un enorme daño al Congreso de la República", dijo el lunes la congresista Lourdes Alcorta, de Alianza por el Gran Cambio, al anunciar que ella renunciaba al aumento. Con Alcorta suman 23 los congresistas que han anunciado su decisión de no cobrar el polémico bono.

Ex presidentes, ex candidatos presidenciales y otras figuras políticas han criticado el aumento del bono por considerarlo una falta de ética.

Con el aumento aprobado, un legislador peruano percibirá unos 30.000 soles, equivalentes a 11.600 dólares mensuales, mientras un policía de rango inferior gana hasta menos de 1.000 soles (380 dólares).