Las autoridades buscaban el lunes cadáveres entre los restos calcinados de más de 100 casas y otros inmuebles destruidos por incendios forestales en el estado isleño australiano de Tasmania. Aún se desconoce el paradero de unos 100 pobladores, tres días después de comenzar los incendios.

Mientras varios incendios arrasaban el sudeste de Australia, un bombero voluntario sufrió quemaduras extensas en manos y rostro al intentar sofocar las llamas en un pastizal cerca de la aldea de Gundaroo, a unos 220 kilómetros (138 millas) al sudoeste de Sydney, indicó el Servicio de Incendios Rurales de Nueva Gales del Sur en un comunicado. El bombero fue llevado en avión a un hospital de Sydney.

El comisionado de policía de Tasmania, Scott Tilyard, dijo que no hubo víctimas en el estado como consecuencia de los incendios. Empero, reconoció que llevará tiempo antes de que las autoridades puedan afirmar con certeza que las llamas no causaron víctimas, aunque han arrasado 20.000 hectáreas (50.000 acres) de bosques y tierras de cultivo en el sur de Tasmania desde el viernes.

Tilyard dijo que 11 equipos buscan a unos 100 residentes desaparecidos de lugares como la pequeña aldea de Dunalley, al este de la capital estatal de Hobart, donde fueron destruidas 90 viviendas.

"Mientras no podamos realizar todas las averiguaciones que debemos hacer en todos estos lugares, no podemos afirmar con certeza que no se ha perdido una vida humana o más de una vida humana como resultado de estos incendios", dijo Tilyard a los reporteros.

Tres incendios seguían descontrolados el lunes en el sur y noroeste de Tasmania.

La policía acusó a un hombre de 31 años de provocar uno de los incendios meridionales, cerca de Lake Repulse, al dejar sin supervisión la semana pasada una hoguera de campamento.

La policía no facilitó su nombre, y no está claro qué castigo podría recibir de ser declarado culpable.