La legislación de emergencia para evitar el "precipicio fiscal" que amenaza a la economía se topó en el Día de Año Nuevo con una oposición vehemente de los legisladores republicanos en la Cámara de Representantes, suscitando dudas sobre la capacidad del gobierno dividido para evitar un aumento generalizado de impuestos y dolorosos recortes amplios de gasto.

"Yo no apoyo la propuesta de ley", dijo Eric Cantor, líder de la mayoría republicana en la cámara. El representante de Virginia habló con los periodistas luego de una larga sesión a puerta cerrada con otros correligionarios a fin de medir el apoyo del partido a la medida. Cantor es un influyente líder entre los conservadores y jóvenes republicanos en la cámara baja.

Conforme avanzaba la tarde, el clamor para agregar recorte de gastos a la medida fue atemperado por preocupaciones de que el Senado rechazara considerar cualquier cambio, enviándolo al limbo y cargando a los republicanos la culpa de un aumento de impuestos a una enorme clase media.

Un asistente dijo que el líder de la mayoría demócrata en el Senado Harry Reid "absolutamente no se ocupará de la iniciativa si la Cámara de Representantes la cambia". El asistente pidió no ser identificado, citando un requerimiento de mantener en privado las deliberaciones internas.

La medida fue aprobada en el Senado por 89-8 votos el martes en las primeras del nuevo año. Horas después que el vicepresidente Joe Biden y el líder de la minoría republicana Mitch McConnell acordaran el pacto.

Los economistas han advertido que sin una acción del Congreso, el incremento de impuestos y recorte de gasto que técnicamente entró en efecto con el año nuevo podrían enviar a la economía a la recesión.

Aun con la promulgación de la legislación, aumentarán los impuestos para millones.

Un recorte temporal de dos puntos porcentuales al impuesto sobre nómina, promulgado inicialmente hace dos años para estimular la economía, perdió vigencia con el fin de 2012. Ni el presidente Barack Obama ni los republicanos hicieron un esfuerzo significativo para extenderlo.

La actual iniciativa impediría que se aumenten los impuestos a una gran mayoría de la clase media — salvo los de la Seguridad Social — aunque los acaudalados pagarán más. Suspendería además por dos meses la reducción del gasto público, impedirá una merma del 27% en los salarios y comisiones pagadas a ciertos médicos que atienden a los pacientes del Medicare, el seguro de salud de los jubilados, y frenará el aumento del precio de la leche, entre otras posibilidades.

La medida que aprobó el Senado permitiría a los legisladores volver a examinar peliagudas incógnitas presupuestarias dentro de unas semana, cuando expiren las medidas provisionales de alivio y el gobierno tenga que acudir — una vez más — a solicitar un aumento en el límite de la deuda soberana.

El representante republicano de Ohio Steve LaTourette, y otros participantes dijeron que el abrumador deseo entre los republicanos de la cámara baja era hacer una enmienda al proyecto de ley para incorporar más recortes presupuestarios y devolverla al Senado. Varios legisladores y asesores dijeron que eso era una posibilidad, y al final la reacción republicana parece complicar seriamente los esfuerzos para promulgar una nueva ley antes del jueves, cuando el actual Congreso concluye su legislatura.