He aquí un nuevo giro en la incipiente rivalidad del Thunder de Oklahoma City con los Mavericks de Dallas: al acercarse el partido a la hora de la verdad, el astro alemán Dirk Nowitzki no quiso el balón.

En cambio, fue Russell Westbrook quien se recuperó de un comienzo vacilante y selló el triunfo del Thunder.

Kevin Durant anotó 40 puntos, Westbrook aportó ocho de sus 16 unidades en el tiempo extra y el Thunder derrotó el jueves 111-105 a los Mavericks para sumar su undécima victoria consecutiva en casa.

Westbrook le dio la vuelta al marcador con seis puntos consecutivos después de que los Mavericks tomaran ventaja de 104-101 con una canasta de Chris Kaman a la mitad del tiempo extra. Westbrook embocó una bandeja, saltó para encestar sobre un Nowitzki fuera de práctica y luego se robó un pase de O.J. Mayo que terminó en una bandeja. Tras esa secuencia, el propietario de los Mavericks, Mark Cuban, sacudió la cabeza en su asiento cerca de la banca de su equipo.

"Lo único que intento es tener un impacto en el partido", precisó Westbrook, que también repartió 10 asistencias, capturó seis tableros y se robó tres balones. "Quizás no sea anotando. Quizás sea con rebotes, quizá con asistencias, quizá defendiendo".

"Pero mi intención es simplemente lograr un impacto en el partido cada noche", insistió.

Sin embargo, hasta el final del encuentro era Westbrook quien se sentía frustrado. Falló ocho de sus 10 primeros tiros y no le fue fácil contener a Darren Collison, ex compañero suyo en la Universidad de California en Los Angeles, quien con 32 puntos logró su producción más alta en la temporada y encestó un desesperado triple al momento del timbrazo final para forzar el tiempo extra.

Nowitzki, todavía esforzándose por recuperar su forma después de estar largo tiempo inactivo por una cirugía de rodilla, se vio más como un lastre en la remontada de Oklahoma City en el cuarto período con una ofensiva de 17-6.

En el tiempo de prórroga, el entrenador Richard Carlisle sacó al alemán y metió a Shawn Marion para reforzar la defensa. Nowitzki no tuvo su acostumbrada actuación decisiva con el encuentro en riesgo, como bien sabe Oklahoma City después de la final de la Conferencia Oeste ante Dallas hace dos temporadas.

"En realidad yo no quería tanto el balón", reconoció Nowitzki. "Sentía que no tenía el vigor, el empuje para hacer algo con la pelota".

"Creo que estoy como a una semana o dos de realmente dominar el balón en la recta final y hacer que pase algo", puntualizó.