Un hombre enfurecido por el fallo de un tribunal en el asesinato de su hija embistió a un grupo de alumnos con un automóvil que traía un tanque de gas y petardos e hirió a 13, uno más de una ola de ataques recientes a estudiantes del país.

El individuo atropelló a 23 alumnos en la escuela secundaria No. 1 de Fengning en la provincia de Hebei, en el norte de China, informó el martes la agencia noticiosa oficial Xinhua, que citó a la policía local.

Varios de los jóvenes iban en bicicleta, según el periódico Jinghua Times, operado por el estado, el cual citó a testigos.

Luego el hombre, identificado como Yin Tiejun, de 48 años, le prendió fuego a una botella de diesel en un intento por incendiar su automóvil, agregó Xinhua. La policía apagó el fuego y halló el tanque de gas y los petardos en el maletero del vehículo, pero posteriormente Yin declaró en un interrogatorio que esos materiales no eran para efectuar un ataque.

Yin, que no se encontraba bajo la influencia del alcohol ni las drogas, quedó detenido bajo cargos de poner en peligro la seguridad pública.

El hombre estaba molesto desde hace tiempo porque un tribunal no sentenció a muerte a los cuatro agresores involucrados en la muerte de su hija hace tres años, indicó Xinhua. El reporte no proporcionó más detalles sobre el homicidio, pero sí indicó que los alumnos arrollados el lunes no tenían vínculos con el caso.

Los estudiantes fueron hospitalizados con lesiones que incluyen fracturas de cráneo y pies aplastados. El gobierno local del condado de Fengning confirmó el incidente e indicó que Yin conducía un sedán Geely.

En menos de tres años han ocurrido más de media docena de ataques a escuelas en China. La cifra de muertos se ha mantenido en su mayoría debajo de 10 en cada caso, en gran medida porque el arma más utilizada ha sido el cuchillo. En general China prohíbe poseer armas de fuego.

Varios de los ataques han sido impulsados por el rencor, que según algunos expertos muestra que la violencia proviene de la creciente frustración generalizada en torno a las diferencias en riqueza entre la población, las cuales van en aumento; a la corrupción y a que hay muy pocos canales legales para ventilar los agravios.