Dos personas murieron el viernes durante los saqueos de supermercados ocurridos en dos ciudades de la provincia de Santa Fe en medio de una ola de ataques cometidos por vándalos a centros comerciales en varias localidades de Argentina.

Las dos personas murieron por heridas sufridas con un elemento cortante y un arma de fuego durante los ataques ocurridos en la noche del jueves y en la madrugada del viernes a una veintena de supermercados de Rosario y Villa Gobernador Gálvez, mientras que otras tres resultaron heridas, señaló en rueda de prensa Raúl Lamberto, ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe. Rosario se encuentra a 300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires y a 15 de Villa Gobernador Gálvez.

Lamberto no especificó la identidad de las víctimas ni quién fue el autor de las muertes, que son investigadas. Calificó de "hechos vandálicos" los incidentes y confirmó que hay más de 130 detenidos. "Ha habido instigadores y actores que no tienen que ver nada con los problemas sociales", dijo.

A raíz de los disturbios, la alcaldesa de Rosario, Mónica Fein, pidió a la ministra de Seguridad Nilda Garré el envío de efectivos de Gendarmería Nacional (policía de fronteras) a la ciudad.

Los primeros saqueos y destrozos en centros comerciales se produjeron el jueves en la ciudad turística de Bariloche, 1.630 kilómetros al sur de la capital argentina. Allí decenas de personas, muchas de ellas encapuchadas y armadas con palos, asaltaron al menos seis supermercados de los que se llevaron electrodomésticos, ropa, televisores y juguetes, según las imágenes difundidas por canales de televisión. Se registraron unos 20 heridos.

El gobierno nacional envió 400 gendarmes a esa localidad en la Patagonia para garantizar la seguridad ante la falta de eficacia de la policía local. Muchos centros comerciales de la ciudad cerraron el viernes por el miedo de sus dueños a ser víctimas de ataques.

Alberto Weretilneck, gobernador de Río Negro, donde se encuentra Bariloche, dijo que los incidentes no son consecuencia de "problemas sociales" sino que fueron organizados. El gobierno provincial apuntó a la supuesta responsabilidad de "organizaciones políticas de carácter anárquico".

Los saqueos en Bariloche produjeron un efecto contagio en otras localidades. En Campana, 75 kilómetros al norte de Buenos Aires, decenas de personas, entre ellos mujeres y niños, asaltaron un centro mayorista y una gasolinera, según el relato de testigos a medios de prensa locales.

El secretario de Gabinete de Campana, Claudio Rodríguez, dijo a Radio Mitre que hay más de cien personas detenidas por estos hechos y que la situación "está controlada". "Detrás de los saqueos hay un accionar político", señaló al canal de cable Todo Noticias.

Además más de 30 pequeños comercios fueron saqueados en las últimas horas en el municipio bonaerense de Zárate, 100 kilómetros al norte de Buenos Aires. Allí cerca de 20 personas fueron detenidas, informó la policía a medios de prensa.

El inicio de los saqueos el jueves coincidió con un nuevo aniversario de los saqueos y protestas violentas que desencadenaron el fin del gobierno de Fernando de la Rúa en medio de una crisis económica y social en diciembre de 2001.