Una cápsula Soyuz con tres astronautas a bordo se acopló exitosamente el viernes con la Estación Espacial Internacional, con lo que elevó de tres a seis el número de tripulantes del laboratorio orbital.

El estadounidense Tom Marshburn, el ruso Roman Romanenko y el canadiense Chris Hadfield viajaron dos días en la cápsula antes de que ésta acoplara con la EEI a través del módulo ruso Rassvet.

El acoplamiento tuvo lugar a 410 kilómetros (255 millas) de altura sobre la capital de Kazajistán.

Pasaron casi tres horas antes de que se igualara la presión entre la cápsula y la estación espacial, a fin de permitir la entrada segura de los recién llegados.

Una vez que las escotillas se abrieron, el trío fue recibido por el astronauta de la NASA Kevin Ford y sus colegas rusos Oleg Novitsky y Yevgeny Tarelkin.

Los seis intercambiaron abrazos y posaron para fotos mientras flotaban en la estación gracias a la ingravidez.

Hadfield ya había trabajado en la estación espacial en 2001, cuando pasó 11 días en el laboratorio y realizó dos caminatas espaciales. Se hará cargo de la estación espacial como comandante, el primero de nacionalidad canadiense.

La nueva tripulación pasará casi cinco meses en la estación espacial antes de regresar a la Tierra.

Su misión comenzó con el lanzamiento de un cohete portador de la cápsula del cosmódromo ruso de Baikonur, en el sur de Kazajistán.

La EEI es el puesto orbital más grande jamás construido y en ocasiones puede verse a simple vista desde la Tierra. Está integrado por más de una decena de módulos construidos por Estados Unidos, Rusia, Canadá, Japón y la Agencia Espacial Europea.

Los astronautas realizarán unos 50 experimentos científicos que incluyen la prueba de un sistema destinado a pronosticar desastres naturales.