La presidenta Cristina Fernández enfrentó el miércoles una nueva protesta encabezada por un jefe sindical que solía ser uno de sus partidarios más leales.

Miles de personas marcharon en la capital desde el emblemático Obelisco hasta la explanada de la Plaza de Mayo, frente al palacio presidencial, en demanda de un alza salarial y un fin a la galopante inflación en Argentina.

La movilización fue convocada por Hugo Moyano, secretario general de la poderosa Confederación General del Trabajo (CGT) de la Republica Argentina.

Moyano fue un estrecho aliado de Fernández y del esposo de ésta, el desaparecido presidente Néstor Kirchner. El dirigente sindical contribuyó con su apoyo a que Fernández ganara la reelección.

Ante una multitud de afiliados que lo aclamaban mientras encendían fuegos artificiales, sonaban tambores y ondeaban banderas argentinas, Moyano pidió a la presidenta "que se ocupe de la inflación que carcome los salarios" y también "de la inseguridad que sufren todos los argentinos".

La mayoría de los trabajadores sindicalizados obtuvieron este año alzas salariales de 25% o más, en concordancia con la verdadera tasa anual de inflación a decir de diversos analistas privados. El gobierno fija la tasa anual de inflación abajo de 10%, pero para muchos se trata de un índice que maquilla el verdadero avance de los precios.

Con el aumento salarial, la mayoría de los trabajadores sindicalizados acercaron sus ingresos al nivel de pago de impuestos sobre la renta, situación que nunca habían afrontado antes quienes tienen bajos salarios.

Para los trabajadores, la tasa de impuesto sobre la renta comienza en aquellos que tienen un salario anual equivalente a unos 15.600 dólares.

La escala inicial de la carga fiscal comienza en 35% y con el nuevo impuesto a la renta los trabajadores ven que un cuarto de sus ingresos iría a las arcas del estado.

Moyano y algunos otros líderes sindicales se distanciaron este año de Fernández cuando ésta intentó aplacar las demandas del movimiento sindical ahora dividido con su apoyo a una fórmula rival en las elecciones sindicales.