Una nave Soyuz con tres astronautas a bordo fue lanzada el miércoles mediante un cohete ruso, con destino a la Estación Espacial Internacional.

El lanzamiento se llevó a cabo en la instalación espacial rusa conocida como el Cosmódromo de Baikonur, en las heladas estepas de Kazajistán, a las 6:12 de la tarde (1212 GMT). La nave se separó del último segmento del cohete y entró en órbita unos 15 minutos después.

El estadounidense Tom Marshburn, el ruso Roman Romanenko y el canadiense Chris Hadfield viajarán dos días en la cápsula, antes de acoplarse con la estación, donde están ya otros tres astronautas.

Hadfield dijo que el hecho de que el acoplamiento se vaya a realizar tan cerca de la Navidad le añade emotividad a la misión.

"Hay ciertas épocas del año y de la vida que resultan especiales por las tradiciones de todos", dijo. "Según la tradición de mi familia, esta es quizá la época más especial del año".

Aproximadamente cuatro horas antes del lanzamiento, los astronautas posaron para fotografías, realizaron las últimas revisiones a sus trajes y conversaron con sus familiares, separados por cristales protectores, para evitar una infección.

Uno de los parientes que atestiguó el despegue fue el padre de Romanenko, Yuri, quien impuso un récord, del mayor tiempo pasado en el espacio durante una misión, en la década de 1970.

"Mi padre participó en un vuelo espacial, con una tripulación de dos personas... en otro día frío, hace 35 años, y aquél fue uno de los primeros vuelos largos", dijo Romanenko en una conferencia de prensa, la víspera del lanzamiento.

Típicamente, la tripulación dirige un saludo final al aire libre a los dirigentes de los programas espaciales que presencian el despegue, antes de subir al autobús que parte hacia la Soyuz. Esta vez, el gesto se canceló por el intenso frío de 17 grados Celsius bajo cero (2 Fahrenheit).

Antes de que los astronautas se acomodaran en la estrecha cápsula, intercambiaron saludos con el jefe de la Agencia Federal Rusa del Espacio, Vladimir Popovkin.

Aunque los viajes al espacio han fascinado desde hace años al público en general, el interés ha decaído en las décadas recientes, cuando los presupuestos limitados han derivado en misiones menos ambiciosas.

Hadfield se mostró optimista sobre la industria, y dijo que los viajes a la Luna, que no se realizan desde hace 40 años, sentaron un precedente importante.

"Lo que hacemos hoy como grupo continúa hacia esa puerta, para aprender lo que necesitamos y dar un paso a la vez, de modo que podamos entender mejor dónde estamos en el universo", dijo.

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Jim Heintz contribuyó a este despacho desde Moscú.