El Senado brasileño ha aprobado una nueva legislación que endurece las penas para los automovilistas ebrios.

De acuerdo con el sitio web del Senado, la medida aprobada el martes por la noche eleva al doble las multas para los automovilistas que sean sorprendidos ebrios, de 958 a 1.916 reales (de 479 a 958 dólares). Permite también el uso de métodos distintos al alcoholímetro para demostrar que un automovilista se encuentra en estado de ebriedad. Entre esas evidencias pueden usarse fotografías, videos, relatos de testigos y pruebas de laboratorio.

Se espera que la presidenta Dilma Rousseff promulgue la medida antes de que concluya el año.

Según el Departamento Federal de la Policía de Caminos de Brasil, 345 personas murieron el año pasado en accidentes viales causados por conductores alcoholizados.