Una jueza dispuso el martes la libertad del estadounidense Jacob Ostreicher, que permaneció 18 meses preso acusado de lavado de dinero y cuyo caso dejó al descubierto un escándalo de corrupción.

La jueza Eneas Gentilli fijo una fianza equivalente a 14.400 dólares y ordenó que Ostreicher quede en libertad mientras se defiende, sin abandonar la ciudad de Santa Cruz, 540 kilómetros al este de La Paz, donde el martes se celebró la audiencia del caso que destapó el peor escándalo de corrupción judicial del país.

Ostreicher se abrazó con su esposa y sus abogados tras escuchar la decisión de la jueza y en sus primeras palabras agradeció la intervención del presidente Evo Morales. En 29 audiencias anteriores fue rechazado su pedido de libertad.

El estadounidense, que estuvo el último mes en una clínica privada debido a un deterioro de su salud, fue conducido en una ambulancia hasta la sala de audiencia. Llevaba un chaleco antibalas y un casco de soldado por motivos de seguridad.

"Me siento mejor. El presidente Evo Morales cumplió su promesa (investigar sus denuncias). No sólo yo y mi familia fuimos víctimas de extorsionadores, sino cientos de bolivianos que no denuncian por miedo. Pero la mayor víctima es Morales, porque su reputación ha sido destruida por esa gente", le dijo Ostreicher a periodistas tras abandonar la audiencia y regresar a la clínica.

El empresario neoyorquino de 53 años estuvo detenido preventivamente 18 meses en una atestada cárcel de Santa Cruz sin que la fiscalía haya presentado una acusación formal con cargos penales. Las investigaciones continuarán, dijo la jueza.

"Se otorgó libertad con arraigo (prohibición de salir del país) porque la defensa presentó pruebas que desvirtúan riegos procesales (fuga y obstaculización de la justicia)", declaró Gentilli a periodistas. "Ya puede regresar a su casa", acotó.

"Estamos relativamente satisfechos con el fallo. La investigación prosigue, pero hemos logrado la libertad con medidas sustitutivas", comentó el abogado del defensor Yimy Montaño. La defensa demandó que la fiscalía retire los cargos.

El caso provocó revuelo político y judicial tras descubrirse que altos funcionarios del gobierno en conexión con fiscales pretendían cobrarle 50.000 dólares a cambio de su libertad después de haber ordenado la venta ilegal de 18 toneladas de arroz y más de un centenar de reses que le decomisaron temporalmente.

Diez personas fueron están detenidas ,entre ellos dos fiscales y el ex director jurídico del Ministerio de Gobierno Fernando Rivera, acusado de liderar "la banda de extorsionadores", de acuerdo con denuncias del titular de esa cartera Carlos Romero.

La denuncia llegó a Morales con la intervención del actor y activista estadounidense Sean Penn, a quien el mandatario designó embajador de buena voluntad para abogar por la coca y por la demanda boliviana de una salida al mar.

Ostreicher arribó a Bolivia para invertir en agroindustria, pero fue estafado por una socia que adquirió tierras de un narcotraficante extraditado a Brasil, de acuerdo con su alegato. Ambos fueron detenidos en junio de 2011 y están investigados por lavado de dinero del narcotráfico.

Tras su audiencia regresó a la clínica Incor y el martes por la noche tramitaba su alta médica para retornar a su casa en un barrio de Santa Cruz. "Todas mis maletas están empacadas y estoy listo para volver a casa", le dijo a la AP por teléfono.

"Honestamente, me gustaría decir que me siento feliz...pero siento que se me han destruido, mi familia ha sido destruida y creo que ese daño en su mayor parte no se podrá reparar. Estuve un infierno 567 días y no siento la emoción que todo el mundo siente", dijo.

Sus abogados le informaron que en las siguientes tres o cuatro semanas su demanda debería ser desestimada al haber transcurrido 18 meses, el plazo máximo que fija la ley, para que la fiscalía formule cargos penales y presente pruebas, lo que no ocurrió hasta ahora. Si su deseo se cumplen, podrá regresar a Nueva York.

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Ian James desde Caracas ayudó en la presente nota.