Antanas Mockus, un ex alcalde de Bogotá reconocido por su trabajo en campañas ciudadanas, ofreció 1.000 horas de trabajo voluntario a las FARC en caso sellen un pacto de paz con el gobierno colombiano, lo que fue bien recibido por un jefe rebelde.

Explicó que ese eventual trabajo podría ser desde brindar charlas políticas hasta acompañamiento personal para garantizar la seguridad a los rebeldes que dejen las armas. Dijo que estar dispuesto, incluso a proteger a Timoleón Jiménez, alias Timochenko, máximo jefe de las FARC, y servir "como escudo humano acompañando a Timochenko donde vaya".

El ex alcalde nunca ha ocultado sus críticas a las guerrillas por temas como ataques armados y secuestros porque se opone a la violencia, por lo cual "yo entendería que me traten (en las FARC) con enorme displicencia porque yo...alguna vez dije *se graduaron de terroristas*", apuntó.

La propuesta "es también una manera personal de empezar a curarme del odio y del resentimiento", explicó Mockus en una carta de dos páginas, de las cual divulgó copias en la jornada por correo electrónico.

Mockus, un matemático y filósofo de 60 años, dijo además que invitaba a otros intelectuales y filántropos a hacer lo mismo, no sólo para ayudar al proceso de paz, sino incluso como una forma de "curarse de odios".

"La idea es apoyar en la resolución de algunos problemas de la transición" de los rebeldes a la política y el post conflicto, dijo el viernes Mockus en diálogo telefónico.

"Si la paz nos cuesta 1.000 horas de trabajo...uno dice *hombre metámosle el hombro para que esto (la paz) salga, para que esto arranque bien''', agregó.

En La Habana, donde delegados del gobierno y de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), discuten una agenda de negociaciones desde el pasado 19 de noviembre, Jesús Santrich, uno de los representantes insurgentes, dio la bienvenida a la iniciativa del ex alcalde, quien ha sido un duro crítico de la guerrilla.

En las FARC "nosotros estamos en toda la disposición de interlocutar con todos los sectores de la sociedad colombiana y nos agrada que lleguen ese tipo de iniciativas. Todas las iniciativas debemos recepcionarlas, debemos responderlas, acogerlas", dijo Santrich a reporteros al ser consultado en la jornada sobre la propuesta de Mockus.

"Esas 1.000 horas deben llegar para que se haga la paz en Colombia, no solo para brindarles a las FARC, tiene que brindarles al proceso como tal y responderemos de manera amplia", agregó Santrich, cuyo verdadero nombres es Seuxis Paucias Hernández, a su entrada al centro de convenciones de la capital cubana donde las partes negocian a puerta cerrada.

La propuesta del ex alcalde, que gobernó Bogotá en dos oportunidades (1995-1998 y 2001-2004), fue esbozada en una carta fechada el 8 de octubre y dirigida a los integrantes de la mesa de negociaciones, tanto al gobierno como a las FARC, y que Mockus dijo que entregó en aquel momento al Alto Comisionado para la Paz y uno de los negociadores oficiales, Sergio Jaramillo, para que la hiciera llegar a la mesa.

Como alcalde, Mockus se hizo conocido por sus campañas ciudadanas --incluso se disfrazó y envió a las calles a mimos en trajes negros y rostros blancos-- para que los bogotanos respetaran las señales de tránsito, no botaran basura por las ventanas de los autos, entre otras, que dieron resultados para sorpresa de los más escépticos.

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La corresponsal de Associated Press Anne-Marie García, en La Habana, contribuyó a esta información.