Un fallo de la Suprema Corte, al declarar inconstitucional un apartado de una ley estatal que negaba la posibilidad de matrimonios entre personas del mismo sexo, abrió el camino para que algún día se puedan dar bodas gay en todo México y ya no sólo en la capital del país.

Al resolver de manera favorable amparos interpuestos por tres parejas del mismo sexo, el máximo tribunal del país determinó que un artículo del código civil del estado sureño de Oaxaca violaba principios constitucionales como el de igualdad al condicionar el matrimonio sólo a la unión de un hombre y una mujer, con el propósito de "perpetuar la especie".

El fallo, realizado el miércoles, fue bien recibida en la comunidad lésbico-gay mexicana, que espera algún día lograr los mismos derechos que las parejas heterosexuales.

Y aunque la propia Corte señaló que la decisión aplica en este momento sólo a favor de las tres parejas en Oaxaca, estimó que sus efectos podrán ampliarse en el país, pero no en el corto plazo sino previsiblemente en algunos años.

Por ley, aún se necesitaría que la Corte analizar y resolviera de manera similar otros dos amparos procedentes de Oaxaca para que se declarara una jurisprudencia, es decir, una declaratoria de cumplimiento obligatorio para todo ese estado que permitiría ya a cualquier pareja del mismo sexo tener acceso al matrimonio.

Y debido a que en México no hay un código civil nacional, sino que cada uno de los 31 estados y la capital tiene el propio, sería necesario que la Suprema Corte revisara cinco casos específicos por cada estado para que se declaran nuevas jurisprudencias estatales y se ampliara a otros lugares el matrimonio gay.

En este momento, sólo en la capital mexicana es legal el matrimonio gay.

En Latinoamérica, sólo Argentina y Brasil reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo, como en la ciudad de México.