Estados Unidos deportó y entregó a las autoridades salvadoreñas el miércoles un pandillero que escapó de una cárcel del país mientras cumplía una condena de cadena perpetua por asesinato e intento de asesinato.

Diego Quintanilla, de 28 años, y otros 36 miembros de la pandilla Barrio 18, protagonizaron una fuga espectacular del penal de Cojutepeque, a unos 40 kilómetros al este de la capital salvadoreña, en agosto de 2006.

Quintanilla fue detenido en Los Ángeles, California, el 30 de agosto y entregado a la oficina de Inmigración y Aduanas de los Estados Unidos (ICE por sus siglas en inglés), para su posterior deportación.

El pandillero llegó al país en un vuelo chárter coordinado por las autoridades de inmigración de los Estados Unidos y de inmediato fue entregado a la policía nacional civil que lo remitió a los tribunales de justicia.

Las autoridades estadounidenses dijeron que la captura y deportación de Quintanilla, es parte de los beneficios de la ampliación de cooperación entre los dos países.

En el 2012 la policía salvadoreña ejecutó 130 órdenes de captura inmediatamente después que fugitivos regresaron al país deportados por los Estados Unidos. Más de la cuarta parte de estos arrestos están involucrados con homicidios.