Los habitantes de Freirina se rebelaron el jueves contra la hediondez que emana de un gigantesco criadero de cerdos, cercano a sus hogares, e interrumpieron con barricadas el camino que lleva a la fábrica, pero fueron violentamente reprimidos por policías antimotines.

La poca tranquilidad que había conquistado la comunidad terminó cuando la autoridad regional de salud levantó una prohibición de funcionamiento de la planta Agrosuper dictada en mayo y el hedor retornó a Freirina, 685 kilómetros al norte de Santiago.

Al menos tres personas resultaron heridas y ocho fueron detenidas en los enfrentamientos entre manifestantes y policías que comenzaron en la madrugada del jueves.

La policía dijo que los manifestantes quemaron la caseta de un guardia de la empresa y un automóvil, entre otros daños.

El alcalde de Freirina, César Orellana, demandó la presencia de los ministros de Salud y Medioambiente, para que constaten el hedor, mientras líderes sociales de Freirina advirtieron que radicalizarán las protestas contra el funcionamiento de Agrosuper.

Un estudio internacional estableció que la falla en la planta de tratamiento de purines o excrementos fue lo que desató los malos olores.

Los habitantes de Freirina también protestaron por la aprobación oficial el lunes de la construcción, a unos 20 kilómetros al norte de su ciudad de la termoeléctrica Punta Alcalde, con una capacidad de 740 megawatts, a sólo 13 kilómetros de Huasco.

La termoeléctrica, de gas y carbón, había sido rechazada en las instancias previas, hasta que la decisión la revirtió el Comité de Ministros del gobierno del presidente Sebastián Piñera.

La generadora Endesa, de capitales españoles e italianos, aseguró que la construcción de la termoeléctrica "permitirá mejorar la calidad del aire de Huasco", algo que las comunidades aledañas no creen.

Las masivas protestas de comienzos de año en Freirina se originaron en los malos olores de la planta, que manejaba medio millón de cerdos obligaron a las autoridades a cerrar la empresa en mayo y a la firma a iniciar el traslado en camiones de los animales para sacrificarlos en las cercanías de Santiago.