Una fuga de gas cloro en la que resultaron intoxicadas casi 200 personas en una planta de Tyson Foods en Arkansas el año pasado se debió a que un trabajador que no pudo leer la etiqueta en inglés colocada en un tambor con residuos de una sustancia inadvertidamente vació blanqueador en el mismo, dijeron los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC por sus siglas en inglés) en un informe difundido el jueves.

Tyson Foods rechazó la aseveración de los CDC y afirmó que los investigadores federales identificaron mal al trabajador que causó el accidente. El portavoz de la empresa, Gary Mickelson, dijo a The Associated Press que el trabajador que mezcló las sustancias no sólo habla inglés, sino que es su primera lengua, y que sí tenía capacidad para haber leído la etiqueta, pero no lo hizo.

En su Informe Semanal de Morbilidad y Mortalidad, los CDC recomiendan que las empresas emprendan programas de capacitación de seguridad elaborados de acuerdo a la capacidad del idioma de los empleados.

Los CDC concluyeron que en junio de 2011 en Springdale, Arkansas, un trabajador hispano vació hipoclorito de sodio, un blanqueador, en un tambor de 208 litros (55 galones) que contenía residuos de una solución de un agente ácido antimicrobial, debido a lo cual se liberó gas cloro.

"El trabajador que mezcló el hipoclorito de sodio con la solución residual ácida dijo a los investigadores que sabía que la revoltura era peligrosa pero que no reconoció el tambor y que no pudo leer la etiqueta para estar seguro del contenido", escribieron los CDC sobre el incidente ocurrido el 27 de junio de 2011.

Los trabajadores abandonaron la planta empacadora de pollo cuando quedaron expuestos al gas venenoso, que puede causar un rango de problemas respiratorios, desde irritación hasta muerte repentina por el estrechamiento de las vías respiratorias superiores.

De los 600 trabajadores que estaban en la planta, los CDC dijeron que los investigadores del Instituto Nacional de Seguridad Ocupacional y Salud entrevistaron a 545. De esta cifra, 195 dijeron que buscaron asistencia médica y 152 de ellos fueron hospitalizados. Tres trabajadores desarrollaron asma a causa de la irritación, dijo la agencia.

"Esta emisión de cloro y sus secuelas de salud eran prevenibles", dijeron los CDC.

En un estudio previo, los CDC indicaron que los hispanos mueren en el trabajo a una tasa más alta que otros trabajadores y que los programas de capacitación deben garantizar que los empleados comprendan los peligros.