Al menos cinco miembros de una misma familia murieron hoy por bombardeos del régimen sirio en la provincia septentrional de Idleb, donde también fallecieron siete soldados en un ataque rebelde, según grupos de la oposición.

La Comisión General de la Revolución Siria aseguró que cinco personas de la misma familia perdieron la vida por bombardeos de las tropas gubernamentales contra la localidad de Telmens, en Idleb.

Por otra parte, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó de que siete soldados leales al régimen perecieron hoy en un asalto de grupos rebeldes contra un puesto de control en la población de Babulin, en la misma provincia.

En los suburbios de Damasco, continuaron los choques en la carretera del aeropuerto internacional de Damasco por sexto día consecutivo, según la Comisión.

Además, prosiguieron los bombardeos contra las localidades de Shabaa, Aqraba, Duma y Beit Sahim, ubicadas a las afueras de la capital siria.

Los Comités de Coordinación Local aseguraron que el Ejército Libre Sirio (ELS) destruyó tres tanques y un vehículo blindado militar en la localidad de Zabadani, 45 kilómetros al norte de Damasco.

Mientras tanto, la situación en Damasco se deteriora cada vez más. El establecimiento de más puestos de control en las calles ha aumentado los atascos y la subida de los precios del petróleo ha obligado a parte del transporte público a cesar su actividad, apuntaron los opositores.

Estas informaciones no han podido ser verificadas de forma independiente debido a las restricciones impuestas por las autoridades sirias a los periodistas para trabajar.

La violencia se ha recrudecido en Siria en medio de la parálisis de los esfuerzos mediadores, que no han logrado poner fin a un conflicto que comenzó en marzo de 2011 y ha derivado en una guerra civil.