La misión de más de un año que dos astronautas iniciarán en 2015 en la Estación Espacial Internacional brindará la experiencia necesaria para viajes más largos a Marte o asteroides, indicaron hoy las agencias espaciales de EE.UU. y Rusia.

El astronauta Scott Kelly de la NASA, y el cosmonauta Mijail Kornienko, de Roscosmos, llevarán a cabo la misión, que será la más prolongada para un estadounidense.

"Esta misión traerá grandes beneficios para la humanidad", afirmó en una conferencia de prensa el gerente del programa de la Estación Espacial Internacional, un proyecto de 100.000 millones de dólares en el que participan quince naciones.

"El mayor es el avance de la exploración humana más allá de las órbitas bajas", añadió. La EEI orbita a unos 385 kilómetros de la Tierra y a unos 27.000 kilómetros por hora.

Cuatro cosmonautas rusos ya han permanecido más de doce meses en órbita, habitando la estación Mir. La última de estas misiones de larga duración ocurrió en 1999.

"La comunidad espacial rusa ha pensado por mucho tiempo acerca de las misiones de duración más prolongada", dijo Sergei Krasnov, director del Departamento de Programas de Piloto Espacial de Roscosmos. "Nos gustaría retomar la experiencia".

Un aspecto importante de la misión prolongada será "el desarrollo de la tecnología con sistemas para los viajes espaciales de larga duración que se prueban mejor en el ambiente de microgravedad de la EEI", dijo Suffredini.

"Otro aspecto, igualmente importante, es el estudio de la forma en que el cuerpo humano se adapta a la microgravedad y se mantiene sano", añadió.

Julie Robinson, la científica del programa de la EEI, recordó que ya cuatro cosmonautas rusos han permanecido un año en el espacio y otros han estado más de once meses "pero ello ocurrió en la estación Mir, no en la EEI".

"La tecnología médica ha avanzado desde 1999, y aunque ya sabemos mucho de lo que ocurre con los astronautas cuando pasan seis meses en la EEI, no es mucho lo que sabemos acerca de qué ocurre más allá", explicó.

La tecnología médica ha permitido detectar efectos de la permanencia prolongada en el espacio que no se conocían hace una década, como la presión intercraneal, señalaron los técnicos.

"Hemos mejorado mucho en lo que hace el ejercicio y la nutrición y hemos aprendido cómo se mantiene la masa ósea de los tripulantes a lo largo de seis meses", continuó Robinson. "Por otra parte, cuanto más se adapta el cuerpo al ambiente espacial más difícil es la readaptación a la vida en la Tierra".

Robert Behnken, jefe de astronautas de la NASA, explicó que las tripulaciones, que ahora van a la EEI y retornan a la Tierra en las naves rusas Soyuz, se instruyen en equipos de tres personas para turnos de seis meses.

"En esta ocasión Kelly y Kornienko irán a la EEI con un comandante de la Soyuz y retornarán un año después con otro comandante de Soyuz", añadió.