Francia va a proponer un proyecto de resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU que autoriza el envío de tropas africanas a Mali que espera que sea aprobado "en cuestión de días".

Así lo anunció hoy ante la prensa el embajador francés ante la ONU, Gérard Araud, al término de una reunión a puerta cerrada del Consejo de Seguridad en la que se debatió sobre la crisis en el país africano.

"Francia va a presentar en los próximos días un proyecto de resolución que autoriza el envío de tropas a Bamako para preparar y entrenar al Ejército maliense e impulsar el proceso político y confiamos que sea aprobado en cuestión de días", anunció Araud.

El embajador destacó a la salida del encuentro que hay un "consenso" claro entre los quince miembros del máximo órgano de decisión de Naciones Unidas sobre la "urgencia" de responder al conflicto en Mali.

La propuesta incluye una vertiente militar y otra política, según Araud, quien detalló que su Gobierno apuesta por enviar tropas a Bamako para "entrenar, preparar y asistir" al Ejército de Mali para recuperar el control del norte del país.

"El despliegue de los soldados africanos enviará un contundente mensaje sobre la importancia de impulsar el proceso político que debe conducir finalmente a la reconciliación entre el norte y el sur del país", añadió.

El Gobierno de Mali y los movimientos tuareg que ocupan el norte del país acordaron este lunes poner en marcha un proceso de diálogo para buscar una salida a la crisis, según un comunicado dado a conocer en Uagadugu, capital de Burkina Faso.

El embajador francés consideró hoy que el inicio de ese diálogo se debe en parte a la "presión" que está ejerciendo la comunidad internacional al proponer el despliegue de soldados de la Comunidad Económica de los Estados del África Occidental (CEDEAO).

Mali se encuentra sumido en una profunda crisis desde el pasado 22 de marzo, cuando un golpe de Estado perpetrado por miembros del Ejército de Mali derrocó al presidente elegido democráticamente, Amado Tumani Turé.

Con esa acción, los militares protestaban por la escasa atención que prestaba el Gobierno de Mali a la rebelión de los tuareg en el norte del país, pero el golpe de Estado no hizo más que empeorar la situación en esa zona.

Aprovechando el vacío de poder en Bamako, los rebeldes tuareg del Movimiento Nacional de Liberación de Azawad (MNLA) proclamaron en abril unilateralmente la independencia de la región septentrional de Mali, que abarca una superficie de 850.000 kilómetros cuadrados.

Sin embargo, diversos grupos yihadistas como Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI), Monoteísmo y Yihad en África Occidental (MYAO) y Ansar Al Din se han hecho fuertes en la región, cuyo control han arrebatado a los tuareg.

La Comunidad Económica de los Estados del África Occidental se ha comprometido a enviar 3.300 soldados al norte de Mali, aunque ha pedido el apoyo de otros países para ampliar el contingente hasta 5.500 militares.

La CEDEAO desplegará esa fuerza una vez que la ONU la apruebe, según aseguró el jefe Estado de Costa de Marfil y presidente de turno del bloque regional, Alassane Ouattara, en una entrevista publicada este lunes por el periódico francés Les Echos.