El subsecretario de Estado de Asuntos Económicos de EEUU, Robert Hormats, dijo hoy en Pekín que Washington se esforzará en resolver las fricciones surgidas por las inversiones de algunas compañías chinas en el país, tras la preocupación que ha despertado en China el freno a compañías como Huawei o ZTE.

Hormats, citado por la agencia oficial Xinhua, aseguró que el conflicto en torno a esos dos gigantes tecnológicos chinos (el Congreso norteamericano recomendó a firmas estadounidenses que no se asociaran a ellos) y otras fricciones son "pequeñas en comparación con el número de inversiones exitosas en EEUU".

"Continuaremos trabajando con el Gobierno de China para seguir atrayendo inversión china en EEUU, y cuando haya cuestiones intentaremos solucionarlas", subrayó el alto cargo estadounidense.

El caso de Huawei y ZTE, que fueron calificadas en octubre de "posibles amenazas a la seguridad nacional de EEUU" por el Congreso norteamericano, ha causado preocupación en China a que sus compañías vean limitada su presencia en Norteamérica por cuestiones políticas.

A ese caso se une el hecho de que en septiembre, el presidente estadounidense Barack Obama firmara una orden presidencial (un procedimiento que sólo se usa en casos excepcionales) contra otra firma de capital chino, Ralls Corp, para prohibirle que adquiriera granjas eólicas en Oregón (oeste de EEUU).

La orden se justificó en que las granjas eólicas (propiedad de una firma griega) se encontraban cerca de una base militar norteamericana, por lo que su compra por una firma china también podría constituir un peligro para la defensa estadounidense.