El presidente palestino, Mahmud Abás, aseguró hoy que la construcción de un asentamiento judío en la polémica zona E1 del territorio ocupado de Cisjordania supondría, de materializarse, el cruce de una "línea roja" y sería respondida.

"Si este proyecto se pone en marcha, usaremos todos los medios legales y legítimos para detenerlo, y tenemos algo que decir y que hacer sobre estos peligrosas decisiones", dijo Abás a un grupo de periodistas en su oficina de Ramala, informa la agencia palestina "Maan".

Justo hoy, la Subcomisión de Asentamientos de la Administración Civil israelí, organismo militar a cargo de la colonización judía en el territorio ocupado de Cisjordania, anunció la recepción del primer proyecto de construcción en la zona E1, al este de Jerusalén y clave para la continuidad territorial del futuro Estado palestino.

Abás desveló que efectuará contactos internacionales para tratar de detener la iniciativa, que será llevada ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

El presidente ha ordenado al representante palestino en la ONU, Riyad Mansur, que contacte al respecto con el secretario general, Ban Ki Moon, y el presidente del Consejo de Seguridad, el marroquí Mohamed Lulichki.

"Veremos cuál es su reacción a la decisión colonizadora israelí y entonces decidiremos nuestro próximo paso", añadió.

Según declaraciones de Abás citadas por la agencia oficial palestina "Wafa", la dirección palestina ha formado un comité especial con expertos en diplomacia y derecho internacional para estudiar "el día después" a la aceptación de Palestina como Estado observador en la ONU, el pasado jueves, en represalia por la cual Israel anunció los planes de construcción en las colonias.

El proyecto incluye la edificación de 3.000 viviendas en una futura colonia que recibirá el nombre de Mevaseret Adumim y que formará parte del macroasentamiento de Maalé Adumim, informó hoy el diario oficialista israelí "Israel Hayom".

El proyecto de Mevaseret Adumim tiene una superficie de unos 12 kilómetros cuadrados y ha sido condenado por la comunidad internacional porque, de ser construido, tendría graves consecuencias para la continuidad del Estado palestino.

En los últimos días, y tras una ola de condenas generalizada, varios países han convocado a los embajadores israelíes y algunos Estados europeos han sopesado imponer sanciones a Israel por los nuevos planes de colonización, aprobados el viernes.