El Gobierno de Bolivia aprobó hoy un decreto que regula y grava la venta de divisa extranjera con el objetivo de "profundizar en la bolivianización" de la economía nacional, de forma que se imponga el uso de la moneda local, el boliviano, sobre el dólar estadounidense.

Esta nueva normativa "reglamenta el impuesto a la venta de moneda extranjera" y es de aplicación a toda venta de divisas efectuada por bancos, entidades financieras y casas de cambio, informó en una conferencia de prensa el ministro boliviano de Economía, Luis Arce.

El titular de Economía recalcó que quienes pagarán el Impuesto a la Venta de Moneda Extranjera serán en todos los casos "las entidades que venden moneda extranjera, no la población".

La tasa es del 0,70 % sobre el precio de venta de moneda extranjera para las entidades financieras y del 0,35 % para las casas de cambio.

"Había malas interpretaciones, tendenciosas, indicando que esto iba a trasladarse a la población. Esto no es así porque el Banco Central determina el tipo de cambio de compra y venta. Quien tiene que pagar, el sujeto pasivo del impuesto, es la entidad financiera", insistió Arce.

El principal objetivo de esta norma es "profundizar en la bolivianización" de la economía, dijo el ministro en referencia a primar el uso del boliviano sobre el dólar estadounidense, que se utiliza en numerosas transacciones comerciales privadas como la compra y venta de objetos importados o el pago de alquileres.

El tipo de cambio de la moneda nacional frente al dólar lleva un año estabilizado en 6,96 bolivianos para la venta y 6,86 para la compra.

Los otros objetivos del decreto son la generación de "algo más de ingresos" para el Estado y la reducción de las ganancias del sistema bancario, añadió el ministro.

Además, el decreto habilita al Banco Central de Bolivia para vender dólares al público "no sólo a través de su ventanilla institucional", sino también a través de otras entidades financieras, en este caso las oficinas del Banco Unión.