El Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) acoge desde hoy una exposición de joyas diseñadas por artistas como Picasso, Lichtenstein, Braque o Frank Stella, que pretende reivindicar la orfebrería como un lenguaje creativo propio y comparable a otras disciplinas como la pintura o la escultura.

La muestra está compuesta por 225 piezas de gran valor intelectual y material -una de ellas está tasada en 350.000 euros o 458.359 dólares-, pertenecientes en su mayoría a la coleccionista Diane Venet, esposa del escultor francés Bemar Venet.

El objetivo de Venet, comisaria de la exposición, es destacar la conexión entre la orfebrería y la creación artística a través de piezas diseñadas desde la segunda mitad del siglo XX por Miquel Barceló, Alexander Calder, Giorgio de Chirico, Louis Bougeois, Man Ray, Alberto Giacometti o Yoko Ono, entre otros 147 artistas.

La aportación de la viuda de John Lennon es un gran anillo de oro que reproduce un disco de vinilo con la inscripción "Imagine Peace".

La de Picasso es una serie de siete piezas también de oro diseñadas entre 1956 y 1973 y, a diferencia de lo que sucede con otros artistas presentes en la muestra, que separan estas piezas de su línea creativa habitual, refleja su faceta más reconocible.

Según ha explicado la comisaria en rueda de prensa, antes del siglo XX muy pocos artistas plásticos se decantaron por hacer joyas y, a pesar de las evidentes conexiones que comenzaron a establecerse en el modernismo catalán con Julio González -de quien se exhibe un collar-, no fue hasta el movimiento de la Bauhaus cuando adquirió un definitivo impulso.

Alexander Calder, incluido también en la exposición, fue el primer artista que tradujo su estilo escultórico en una obra de 1.800 piezas, inspirada en tradiciones africanas y en las vanguardias parisinas de los años 20.

A través de este recorrido histórico, la muestra refleja la integración progresiva de las joyas en los diferentes lenguajes estéticos, fruto de la relación que mantuvieron los citados artistas con artesanos, técnicos industriales y orfebres como Francois Hugo o Giancarlo Montebello.

Algunas son piezas únicas, como el collar de Frank Stella, que tras negarse en multitud de ocasiones a diseñar una joya accedió finalmente a la petición de Diane Venet y la sorprendió con este regalo por su cumpleaños, según ha relatado.

"Una pieza de joyería artística, como una pintura o una escultura, es un trabajo de arte que brota del mismo enfoque creativo y posee la misma fuerza, poesía y habilidad para provocar", ha defendido.

El 70 por ciento de las joyas que componen la exposición pertenece a la colección de Venet y el resto ha sido prestado por coleccionistas, galeristas y particulares.

Su propietaria desconoce el valor total de su posesión, en la que no hay ninguna pieza con piedras preciosas, pero para esta ocasión ha sido cubierta con una póliza de seguro de tres millones de euros (3,92 millones de dólares).

Según reconoce, nunca se pone demasiadas joyas, porque, "si no, parecería un árbol de Navidad", pero siempre le gusta llevar alguna porque le hace sentirse "portadora de arte".

La muestra, llamada "De Picasso a Koons. El artista como joyero", ha sido expuesta anteriormente en Nueva York y Atenas, y después del IVAM, donde estará hasta el próximo 17 de febrero, viajará a Miami y a Seúl.