El zoológico bacteriano en el interior de los intestinos podría verse muy distinto si se es vegetariano o se sigue una dieta, si se es una persona sedentaria o un atleta, o si uno es obeso o delgado.

Ahora por una cuota — de al menos 69 dólares — y una muestra de heces, los curiosos pueden saber qué vive en sus intestinos y participar en uno de los nuevos campos de la ciencia.

Sin embargo, habría que preguntarse cuántas de las personas comunes y corrientes en realidad desean pagar por el privilegio de enviar muestras tan íntimas a los científicos.

Los encargados de dos novedosos proyectos de ciencia ciudadana esperan que sean muchas.

Uno de los proyectos, el American Gut Project (Proyecto Intestinal de Estados Unidos), busca contar con 10.000 personas — y también con muchos de sus perros y gatos — de todo el país. El otro, uBiome, busca contar por su cuenta con cerca de 2.000 personas de todo el mundo.

"Finalmente brindamos a la gente la posibilidad de darse cuenta del poder y valor de las bacterias en nuestras vidas", dijo el microbiólogo Jack Gilbert, de la Universidad de Chicago y del Laboratorio Nacional Argonne. Es uno de los científicos de renombre en el Proyecto Intestinal de Estados Unidos.

Compartimos nuestros cuerpos con billones de microbios, comunidades vivientes llamadas microbioma. Muchos de los bichos, especialmente los que se encuentran en el tracto digestivo, desempeñan funciones indispensables para mantenernos sanos, desde una buena digestión hasta un fuerte sistema inmunológico.

Pero muchos desconocen cuáles combinaciones de bacterias parecen mantenernos sanos o cuáles podrían generar problemas como obesidad, diabetes o síndrome del intestino irritable.

Y desconocen además si la alimentación y el estilo de vida afecta a esos microbios de formas que de alguna manera podríamos controlar.

Para resolver esas dudas se necesitará estudiar a un gran número de personas. Tiene sentido iniciar con un movimiento de base popular, dijo la microbióloga Lita Proctor, de los Institutos Nacionales de Salud, que no participa en los nuevos proyectos pero los sigue de cerca.

Después de todo, hubo mucho interés en el Proyecto de Microbioma Humano financiado con dinero de los contribuyentes, que el año pasado ofreció el primer vistazo a lo que compone una saludable comunidad bacteriana en un par de cientos de voluntarios.

Resulta claro que las bacterias intestinales en las personas pueden cambiar con el tiempo. Este nuevo estudio podría representar un nuevo vistazo sobre la manera en que las diferentes dietas pueden cumplir una función, "una mayor comprensión sobre lo que importa y lo que no", dijo el científico Rob Knight, investigador de la Universidad de Colorado, en Boulder, y quien dirige el Proyecto Intestinal de Estados Unidos.

Los interesados se pueden inscribir para participar en cualquiera de los dos proyectos a través del sitio de fondos sociales Indiegogo.com durante un mes.

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Lauran Neergaard cubre temas de salud y médicos para The Associated Press en Washington.