Ocho personas resultaron heridas anoche en Belfast en unos incidentes violentos después de que el ayuntamiento de la capital norirlandesa votara a favor de retirar por primera vez la bandera británica del consistorio, informó hoy la Policía.

Los disturbios empezaron después de que un grupo de protestantes (a favor de la unión de la provincia con Gran Bretaña) se manifestara ante el ayuntamiento para expresar su repudio por la votación de una moción que apoyaba la retirada de la insignia.

Según las fuerzas del orden, cinco policías, dos guardias de seguridad del edificio y un fotógrafo resultaron heridos cuando el grupo arrojó botellas y ladrillos contra los agentes que trataban de imponer el orden cerca del ayuntamiento y quemaron banderas.

Además de los heridos, varios coches fueron dañados durante las protestas en las que los manifestantes gritaban consignas como "vergüenza" y "no a la rendición".

Los concejales de Belfast aprobaron anoche -por 29 votos a favor y 21 en contra- una moción del partido multiconfesional Alianza, que agrupa a republicanos y protestantes, que permitirá que la bandera ondee solo en ciertos días del año.

Actualmente la llamada "Union Jack" luce a diario en la fachada del ayuntamiento y los concejales nacionalistas habían pedido su retirada definitiva para crear "un ambiente de neutralidad en una ciudad dividida".

El ministro principal de Irlanda del Norte, Peter Robinson, del Partido Unionista Democrático (DUP, protestante), dijo que no hay justificación alguna por los ataques contra los policías.

"La decisión de buscar retirar la bandera del ayuntamiento y otros edificios municipales, a pesar de las advertencias del posible impacto que tendría en las relaciones entre las comunidades, fue absurdo y una provocación", afirmó el líder del DUP.

Por su parte, Gerry Kelly, miembro del republicano Sinn Fein en la Asamblea norirlandesa, señaló que la operación de la policía no fue adecuada y la calificó de "vergonzosa".