Nicaragua mantiene "un firme compromiso" de respeto al libre comercio, con una política "de no adopción de medidas proteccionistas", según afirma la Organización Mundial del Comercio (OMC) en su examen periódico del país centroamericano.

La OMC indica que a pesar de la crisis económica mundial y de las adversidades climáticas, "Nicaragua ha dado muestras de un desempeño positivo de su economía" en el periodo 2006-2011, avanzando en inversiones en infraestructuras y capital humano, que "previsiblemente ayudarán a seguir estabilizando la economía".

Según el documento difundido hoy, el Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional "tiene un firme compromiso con la construcción de una sociedad con cohesión que logre beneficiar a todos los nicaragüenses", construyendo la paz social "sobre la base de hacer significativos avances en la lucha contra la pobreza".

A esto se suman las inversiones productivas en sectores claves de la economía, que permiten elevar el nivel de empleo, la incorporación de nuevas tecnologías en los procesos productivos, la generación de energía limpia y el mantenimiento de un diálogo fluido con el sector privado para aumentar la competitividad del país.

"En el período evaluado se observa una importante disminución de la extrema pobreza. Sin embargo, es imperativo duplicar la tasa de crecimiento (la tasa promedio anual fue del 2,8 % en el periodo 2006-2011) para lograr que la eliminación de la pobreza sea una realidad a medio plazo", dice el informe en sus conclusiones.

La OMC destaca que Nicaragua ha aumentado sustancialmente sus exportaciones, pero advierte también de que a la vez han aumentado las importaciones, "lo cual conlleva la necesidad de diversificar los productos de exportación crear nuevos productos y nuevas empresas (...) que permitan aprovechar las nuevas oportunidades".

Se subrayan igualmente los cambios en la matriz de generación energética porque "rompen la dependencia del país con los hidrocarburos", con el objetivo también de aumentar la producción de energía renovable para poder ser un país exportador de energía.

En este sentido, se insta a Nicaragua a disminuir el precio de la energía "para hacer más competitivo al país".

La OMC considera positivo que en el marco de sus políticas de combate de la desigualdad social, Nicaragua haya considerado prioritario el comercio "como una herramienta para el desarrollo, la lucha contra la pobreza y la disminución de las desigualdades".

El informe recoge el impacto entre 2007 y 2009 de elementos fuera del alcance del Gobierno que limitaron el crecimiento, como los elevados precios internacionales del petróleo y los alimentos, el huracán Félix en octubre de 2007 y la sucesión de inviernos irregulares a causa de episodios de "El Niño" y "La Niña".

Pero sobre todo, se destaca el impacto de la recesión internacional de 2008-2009. Después de contraerse un 1,5 % en 2009, la economía nicaragüense, se recuperó y creció un 4,5 % en 2010 y un 4,7 % en 2011, el ritmo más alto de la región centroamericana.

En el informe, el Gobierno de Nicaragua lamenta el estancamiento en el que se encuentran desde hace años las negociaciones comerciales multilaterales, y resalta la necesidad de la cooperación técnica y de evitar medidas proteccionistas bajo el paraguas de normas técnicas o medidas sanitarias y fitosanitarias.

Managua defiende que es necesario eliminar los subsidios y las ayudas internas que se dan en algunos países industrializados, especialmente en la agricultura, porque distorsionan el comercio, y pide un "trato especial y diferenciado" para los países en desarrollo, particularmente los de economías pequeñas y vulnerables.