La agencia de calificación financiera Moody's volvió a bajar hoy en un escalón la nota de dos bancos portugueses, y el Banif y el BCP, el mayor de capital privado, que se encontraban ya, en ambos casos, en niveles de bono basura.

La agencia mantuvo además la calificación de la entidad portuguesa con mayor número de clientes, la estatal Caixa Geral de Depositos (CGD), que sigue en el nivel "Ba3", aunque con pronóstico negativo.

La nota del Banco Comercial Portugués (BCP) descendió a "B1" y la del Banco Internacional do Funchal S.A. (Banif), con sede en Madeira, bajó a un escalón inferior, "B2".

Ambas entidades siguen con perspectivas negativas, que podrían suponer nuevos descensos de nota.

La agencia de calificación fundamentó su decisión por el escenario de peores previsiones en la economía portuguesa y las expectativas de un mayor deterioro de la capacidad de absorción de riesgo de las entidades bancarias, pese a su recapitalización, este año, con fondos públicos.

Moody's considera que los balances de las entidades seguirán sujetos a pérdidas, en el caso del BCP; riesgos del proceso de reestructuración, en el de Banif; y mayor presión financiera por la situación económica del Estado, en la CGD.