La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) condenó hoy el asesinato en Paraguay del defensor de derechos humanos Vidal Vega, y exhortó a las autoridades a "investigar y sancionar a los responsables materiales e intelectuales".

Vega, líder del movimiento Campesinos sin Tierra y presidente de la Comisión de Familiares de Víctimas de la masacre de Curuguaty, fue tiroteado a la puerta de su casa el sábado pasado por dos desconocidos.

El organismo subraya en un comunicado que el líder campesino era testigo clave en una investigación sobre la masacre de Curuguaty, sucedida el 15 de junio de 2012, y donde murieron 11 campesinos y 6 policías.

Precisamente, fue esta masacre la que derivó en el juicio político que se le inició al expresidente de Paraguay Fernando Lugo y que acabó en su destitución.

Además, Vidal Vega era el encargado de custodiar los documentos de los trámites realizados por la Comisión de Familiares de Víctimas de la matanza de Curuguaty ante el Instituto Nacional de Desarrollo Rural y de la Tierra para la adjudicación de las tierras de "Marina Cue".

En su comunicado, la CIDH recuerda que "es obligación del Estado investigar de oficio hechos de esta naturaleza y sancionar a los responsables".

Por ello, insta "al Estado de Paraguay a adoptar de forma inmediata y urgente todas las medidas necesarias a fin de garantizar el derecho a la vida, la integridad y la seguridad de las defensoras y defensores de derechos humanos en el país, en especial, quienes trabajan en el movimiento de Campesinos sin Tierra y en la Comisión de Familiares de Víctimas de la masacre de Curuguaty.

Recuerda, en este sentido, que "la labor de defensores y defensoras es esencial para la construcción de una sociedad democrática sólida y duradera, y tienen un papel protagonista en el proceso para el logro pleno del Estado de Derecho y el fortalecimiento de la democracia".